Descubrimientos arqueológicos

El serpopardo: criatura mitológica mesopotámica y egipcia, mezcla de leopardo y serpiente, cuyo nombre original se perdió

Introducción

En la mitología griega la quimera era un ser híbrido con cuerpo de cabra, cola de serpiente y cabeza de león que escupía fuego. El término quimérico se extendió para describir cualquier criatura fantástica compuesta de partes de otros animales.

El serpopardo

Uno de esos seres híbridos de la Antigüedad es el serpopardo. El nombre es moderno, acuñado por investigadores para referirse a un motivo ornamental cuyo nombre original se ha perdido. Se le llama serpopardo porque se representa con el cuerpo que parece de leopardo y un cuello largo similar al de una serpiente, a menudo apareciendo en parejas con los cuellos entrelazados.

El serpopardo: criatura mitológica mesopotámica y egipcia, mezcla de leopardo y serpiente, cuyo nombre original se perdió

Representación en Egipto

En Egipto aparece en paletas cosméticas del final del Periodo Predinástico (alrededor de 3200‑3000 a.C.), coincidiendo con la unificación de Alto y Bajo Egipto bajo el faraón Narmer. La muestra más famosa está en la famosa Paleta de Narmer, una losa de pizarra con bajorrelieves que servía como soporte para ungüentos.

El serpopardo: criatura mitológica mesopotámica y egipcia, mezcla de leopardo y serpiente, cuyo nombre original se perdió

En el reverso de la paleta se representan dos serpopardos con sus cuellos entrelazados, lo que algunos investigadores interpretan como símbolo de la unión de las dos tierras de Egipto. El espacio circular formado por los cuellos servía como mortero para moler galena o malaquita y preparar el kohl, el maquillaje de ojos.

Representación en Mesopotamia

En Mesopotamia el serpopardo se encuentra principalmente en sellos cilíndricos, de fechas similares o unos dos siglos anteriores a los egipcios. Siempre aparecen en pares y en composiciones simétricas.

Interpretaciones y debates

A primera vista podrían parecer jirafas estilizadas, pero la mayoría de los estudios los catalogan como felinos con cuellos exageradamente largos. Algunos académicos sostienen que el cuerpo sería de leona y no de leopardo, basándose en la forma de la cabeza y el pelo al final de la cola. Otros, como Carolyn Graves‑Brown, sugieren que el motivo proviene de una mala interpretación de fósiles de jirafa.

El serpopardo: criatura mitológica mesopotámica y egipcia, mezcla de leopardo y serpiente, cuyo nombre original se perdió

Curiosamente, el serpopardo es el único animal en el arte egipcio que aparece atacando a otros animales, como en la Paleta de los Dos Perros del Ashmolean Museum, donde dos serpopardos lamen una gacela mientras otros felinos los cazan.

Significado simbólico

Algunos investigadores creen que los cuellos alargados son meramente un recurso decorativo para enmarcar un motivo artístico y funcional, lo que explicaría la ausencia de documentos que nombren a esta criatura. Sylvain Vassant propone que, en Mesopotamia, los dos serpopardos entrelazados simbolizan los ríos Tigris y Éufrates, mientras que en Egipto representan el Alto y Bajo Nilo.

Variantes

En ciertos tumbas egipcias aparece una variante en la que la cabeza del animal es de serpiente en lugar de leopardo o leona. Esta forma se conoce como sedja, que significaría algo como “el que viaja a distancia”.