Un hallazgo inesperado en Grange Farm
Durante unas excavaciones en Grange Farm, cerca de Gillingham, en el condado de Kent (sureste de Inglaterra), arqueólogos desenterraron unos 15 kg de litargirio, una mena de plomo asociada a la extracción de plata. Es la mayor cantidad hallada jamás en un sitio romano británico y supera con creces lo que normalmente se esperaría encontrar en un asentamiento rural, lo que sugiere una refinación de plata a escala industrial.
¿Dónde está la infraestructura?
Aunque la cantidad de litargirio indica una actividad metalúrgica importante, el equipo no encontró restos de las instalaciones necesarias para una producción de esa magnitud.
La edificación descubierta
El proyecto, dirigido por Pre‑Construct Archaeology (PCA) y con la colaboración de la Universidad de Newcastle, reveló un edificio rectangular de madera, dividido internamente en tres pasillos. Este tipo de estructuras multifuncionales era frecuente en la Britania romana y servía tanto de vivienda como de taller. Se hallaron indicios de una pequeña actividad metalúrgica en uno de sus extremos, pero insuficientes para explicar la gran cantidad de litargirio.
Un mausoleo de piedra inesperado
En el mismo sitio se encontró un mausoleo de piedra, monumento funerario típico de villas romanas, no de edificios de pasillos. Data de finales del siglo III o principios del IV d.C. y alcanza la altura de una construcción de dos plantas, visible desde el cercano río Medway. El interior presentaba un pavimento de baldosas rojas lisas, un rasgo poco común en los mausoleos británicos.
Sarcófago de plomo y su misteriosa ocupante
Dentro del mausoleo se halló un sarcófago revestido de plomo que contenía el esqueleto de una mujer mayor. El análisis isotópico de sus dientes indica que probablemente era originaria de la zona, y la datación por radiocarbono sitúa su entierro contemporáneo a la construcción del mausoleo. En la Britania romana el uso de sarcófagos de plomo era raro y, curiosamente, no se hallaron objetos personales ni ofrendas funerarias.
«Hay muchos misterios en los hallazgos de Grange Farm. Sabemos que la economía del Imperio Romano tardío estaba basada en la plata y el oro, cuyo control estaba en manos del Estado, pero desconocemos por qué se refinaba tanta plata en un pequeño asentamiento rural», comentó el Dr. James Gerrard, docente senior de Arqueología Romana.
«La mujer enterrada era sin duda una figura de alto rango; un sarcófago de plomo y un mausoleo de esta magnitud requieren recursos considerables», añadió.
Restos anglosajones en un sitio romano
En el siglo V‑VI, Grange Farm parece haber dejado de ser un asentamiento permanente, pero la excavación reveló artefactos anglosajones tempranos: dos puntas de lanza y un broche ornamentado, estilo cercano al sur de Escandinavia, uno de los pocos hallazgos de este tipo en Gran Bretaña.
«Ambos objetos son raros y de alto estatus para un sitio rural tan discreto», explicó el Dr. Gerrard. «El mausoleo ya no estaba en uso y la tumba parece haber sido perturbada en épocas posteriores, quizá por excavadores medievales o cazadores de reliquias».
Otros hallazgos
Junto al litargirio, los arqueólogos recuperaron 453 monedas romanas, más de 20 000 fragmentos de cerámica y 8 000 huesos de animales.
Publicación y perspectiva futura
Los resultados de la excavación, realizada antes del inicio de un nuevo desarrollo en el terreno, están recogidos en el libro By the Medway Marsh, escrito por el Dr. Gerrard y publicado por PCA. El volumen narra la evolución del sitio desde la Edad del Hierro tardía, su transformación bajo el dominio romano y los cambios durante la época medieval.
«Grange Farm nos ha ofrecido un enigma fascinante y una larga secuencia de actividad que abarca todo el período romano hasta la era anglosajona temprana y más allá», concluyó el Dr. Gerrard. «Todo lo encontrado demuestra la influencia económica del río Medway y la evolución del desarrollo local».