La combinación del impacto de un asteroide en la Tierra y el repunte del vulcanismo explica la extinción de los dinosaurios.

Digital: Este artículo se tomó de la revista Sciences et Avenir Nº 825, dedicada a los agujeros negros. Encontrarás un enlace para obtenerla al final del artículo.
EVOLUCIÓN
Hace 66,043 millones de años, un asteroide impactó la península de Yucatán, México. Ese impacto desencadenó una aceleración del vulcanismo en la zona de Deccan, India, durante los cincuenta mil años posteriores.
Según un estudio conjunto entre científicos estadounidenses e indios, “es la combinación de ambos fenómenos” la que marcó el final de los dinosaurios, no uno u otro por separado.
El escenario, propuesto por primera vez en 1995 por el Laboratorio Nacional Sandia (Albuquerque, EE. UU.), ha sido confirmado con una precisión veinte veces mayor gracias a la nueva datación por método de argón‑argón, señala el geofísico Loÿc Vanderkluysen, de la Drexel University (Filadelfia, EE. UU.).
El choque habría lanzado una nube densa de polvo y generado una onda sísmica equivalente a un terremoto de magnitud 11, según el geólogo Paul Renne, de la Universidad de California en Berkeley. “Esta onda habría perturbado las cámaras de alimentación de los volcanes”.
Los flujos de lava, que ya habían comenzado lentamente 400 000 años antes del impacto, se duplicaron después del mismo. Además, los volcanes emitieron aerosoles de azufre que sumieron al planeta en un largo y letal invierno.