Descubrimientos arqueológicos

¡100.000 años! ¿Pueden los huesos rotos reescribir la historia de los asentamientos en EE. UU.?

Los huesos de un mastodonte, antepasado extinto del elefante, sugieren que los humanos llegaron a América 100.000 años antes de lo que se creía.

¡100.000 años! ¿Pueden los huesos rotos reescribir la historia de los asentamientos en EE. UU.?

Una pequeña piedra hallada en San Diego (California) podría haber sido utilizada por humanos para romper huesos de mastodonte hace 130.000 años.

¡La presencia humana en el continente americano sería 115.000 años más antigua de lo estimado! Así anunciaron el miércoles 26 de abril de 2017 los científicos, obligándonos a replantear la historia del poblamiento del Nuevo Mundo.

«Los restos que hemos encontrado en California indican una ocupación temprana de hasta 130.000 años», explicó Judy Gradwohl, presidenta del San Diego Museum of Natural History, la institución que lideró el estudio publicado en la revista Nature.

El equipo binacional australiano‑estadounidense logró fechar herramientas de piedra y huesos de un mastodonte (Mammuth americanum) que, según ellos, presentan marcas de intervención humana. «Los huesos y varios dientes son evidencia clara de que los humanos los rompieron deliberadamente, con habilidad y experiencia», afirmó Steve Holen, coautor del trabajo. Estos hallazgos desataron una intensa ola de reacciones entre especialistas, un tema que siempre genera controversia.

¡100.000 años! ¿Pueden los huesos rotos reescribir la historia de los asentamientos en EE. UU.?

Un investigador sostiene un fragmento de hueso de mastodonte hallado bajo un yunque de piedra en el sitio californiano © SDNHM

Los antropólogos y arqueólogos siguen divididos sobre los orígenes del poblamiento de América: ¿cuándo llegaron los primeros humanos? ¿Por dónde y cómo? Hasta ahora la hipótesis dominante situaba la llegada de Homo sapiens al Nuevo Mundo hace unos 14.500 años, procedentes de Asia. Sin embargo, dataciones más antiguas aparecen con regularidad, tanto en Sudamérica (sitios de más de 30.000 años en Brasil y Chile) como en Norteamérica (Hot Springs, Dakota del Sur; Bluefish Cave, Canadá, con indicios de presencia humana hace 24.000 años).

Algunos investigadores proponen una ruta interior de 1.500 km que conectaba Siberia oriental con América del Norte, hoy sumergida bajo el estrecho de Bering. Otros defienden una llegada por la costa del Pacífico, a pie o en barco. El nuevo estudio sugiere que los primeros pobladores que cruzaron desde Asia no fueron los “primeros estadounidenses”. Esa idea no sorprende al prehistoriador Eric Boëda, especialista en industria lítica de la Universidad Paris‑Nanterre, citado por Le Monde. Tras el trabajo pionero de Niède Guidon en Brasil, Boëda afirma que “las teorías se desmoronan y los dogmas caen” ante estos hallazgos “perfectamente convincentes”.

Técnicas de datación

Los restos del “Cerutti Mastodon Site” en California fueron descubiertos hace 25 años (1992). Solo recientemente, mediante datación por uranio‑torio, que mide las proporciones de los isótopos radiactivos de uranio y torio en los huesos, los investigadores pudieron obtener una edad fiable.

«Las tecnologías de datación han avanzado y ahora nos permiten afirmar con mayor certeza que los humanos tempranos estuvieron aquí mucho antes de lo que se pensaba», declaró Thomas Deméré, paleontólogo del San Diego Natural History Museum y coautor del estudio.

Alistair Pike, experto en datación U‑Th de la Universidad de Southampton, calificó los resultados como “tan buenos como es posible”. Pero, ¿quiénes fueron esos primeros habitantes? Probablemente no Homo sapiens, cuyo origen fuera de África se sitúa hace unos 100.000 años. Los autores plantean la posibilidad de homínidos extintos como Homo erectus, neandertales o denisovanos. Al no haberse recuperado ADN en el sitio, la identidad exacta sigue siendo un misterio.

«Las poblaciones fundadoras de América podrían ser muy diversas», señaló Erella Hovers, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en el comentario que acompaña al estudio.

Con información de AFP.


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