Descubrimiento en el Rocher de l’Impératrice
En 1987, una caída de árbol reveló una pequeña cavidad en la roca del Rocher de l’Impératrice, cerca de Plougastel‑Daoulas (Finistère), donde se hallaron fragmentos de sílex. Sin embargo, no fue hasta 2013 que el equipo dirigido por Nicolas Naudinot (Universidad Côte‑d’Azur, CNRS‑CEPAM) comenzó una excavación sistemática.
Placas de esquisto con grabados de animales
Hasta la fecha se han recuperado 45 placas de esquisto, de entre 15 cm y 30 cm de longitud, decoradas con figuras animales. Destacan dos ejemplares excepcionales: una representación completa de un caballo y la cabeza de un aurochs rodeada por “rayos”, describiéndose como sin precedentes en la iconografía paleolítica europea.

Estas obras, fechadas en torno a los 14 500 años, se sitúan en la transición entre el Magdaleniano y el Aziliano, aproximadamente al inicio de la cultura aziliana. Hasta ahora se creía que este periodo estaba marcado por la desaparición del arte figurativo naturalista en favor de motivos geométricos.


Los hallazgos del Rocher de l’Impératrice demuestran que los grupos de cazadores‑recolectores mantuvieron conceptos artísticos magdalenianos mientras adoptaban técnicas azilianas para la fabricación de herramientas de sílex. Así, la supuesta ruptura brusca entre ambas culturas se revela como un proceso gradual.
El proyecto, apoyado por el Consejo Departamental y la Dirección Regional de Asuntos Culturales (DRAC), continuará durante tres años más para profundizar en esta etapa poco conocida de la prehistoria europea.
Referencia: “Divergence in the evolution of Paleolithic symbolic and technological systems: The shining bull and engraved tablets of Rocher de l’Impératrice”, PLoS ONE, 3 marzo 2017.
*CEPAM: Cultura y entornos, prehistoria, antigüedad, Edad Media