Descubrimiento del primer lagar fenicio de la Edad del Hierro
El vino desempeñó un papel crucial en el Mediterráneo durante la Edad del Hierro. Los fenicios, en particular, fueron fundamentales en la difusión y popularización de esta bebida, aunque hasta ahora no se conocía ningún lagar fenicio en su territorio.
Un equipo internacional ha descubierto el primer lagar de la Edad del Hierro en el actual Líbano, dentro del yacimiento fenicio de Tell el‑Burak. El estudio, dirigido por el Dr. Adriano Orsingher y el Prof. Jens Kamlah del Instituto de Arqueología Bíblica, junto a la Dra. Silvia Amicone y el Dr. Christoph Berthold del Centro de Competencia para Arqueometría Baden‑Württemberg (CCA‑BW) de la Universidad de Tübingen, y la Prof. Hélène Sader de la Universidad Americana de Beirut, ha fechado la instalación en el siglo VII a.C. y ha analizado los materiales empleados en su construcción.
Los investigadores determinaron que los fenicios elaboraron el mortero del lagar con una mezcla de cal y fragmentos de cerámica triturada. Esta técnica fue perfeccionada más tarde por los romanos, que la adoptaron para sus propias construcciones. Los resultados se publicaron en la última edición de la revista Antiquity.
Desde 2001, el proyecto arqueológico conjunto libanés‑alemán excava Tell el‑Burak, revelando los restos de una pequeña comunidad fenicia habitada entre finales del siglo VIII y mediados del siglo IV a.C. Se cree que el asentamiento fue fundado por la cercana ciudad de Sidón para abastecerla de productos agrícolas.
El sitio estaba delimitado al suroeste y al sureste por una muralla de terraza de 2,5 m de ancho. Al sur de una de esas murallas se halló un lagar perfectamente conservado, construido en la ladera de la colina.
Los análisis realizados en el CCA‑BW de Tübingen proporcionaron datos inéditos sobre la composición del yeso de la Edad del Hierro utilizado en el lagar. Según los autores, producir un mortero de alta calidad era complejo; los fenicios optimizaron el proceso reutilizando fragmentos de cerámica, lo que les permitió edificar estructuras más sólidas y duraderas.
Esta tradición local e innovadora de enlucido con cal resultó impermeable y resistente. Los romanos adoptaron la técnica para sus propios edificios. Un estudio de residuos orgánicos en curso en la Universidad de Tübingen podría confirmar si las tres estructuras con yeso de Tell el‑Burak estaban vinculadas a la elaboración de vino.
Investigaciones preliminares indican que se cultivaban grandes extensiones de viñedos alrededor del asentamiento. Los autores suponen que la producción de vino se mantuvo a gran escala durante varios siglos y que, además de su valor comercial, el vino tenía un papel central en los ritos religiosos fenicios.
El hallazgo de numerosas ánforas, utilizadas para transportar líquidos y alimentos, evidencia que los fenicios también exportaban su vino. Sidón, situada en las rutas marítimas del Mediterráneo oriental, fue un importante nodo comercial; la tradición vinícola fenicia se difundió posteriormente hacia Europa y el norte de África.
Hasta ahora, la evidencia directa de la producción vinícola en Fenicia era escasa. Este descubrimiento aporta claves valiosas sobre cómo los pioneros fenicios elaboraban y comercializaban el vino.