Descubrimientos arqueológicos

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

Los viajeros que recorren el centro de Egipto suelen incluir en su itinerario Luxor, por sus monumentos, y Hurghada, por sus playas del Mar Rojo. A medio camino, cerca de la ciudad de Qena, se encuentra un sitio poco conocido pero fascinante: Mons Claudianus, una cantera explotada por los romanos desde el siglo I d.C., de la que provino la piedra utilizada en edificios como el Panteón de Agripa, el Palacio de Diocleciano o la Villa de Adriano.

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

Descubrimiento en el siglo XIX

En 1823 los ingleses John Gardner Wilkinson y James Burton la hallaron. Ambos son frecuentemente apodados "padres de la egiptología" por sus estudios científicos del mundo de los faraones. Su hallazgo se dio poco después de la expedición de Napoleón a Egipto, que, aunque fracasó militarmente, devolvió a Europa una gran cantidad de maravillas arqueológicas.

Wilkinson pasó doce años excavando, dibujando y registrando todo lo que encontró, y volvió a Egipto en dos oportunidades, dejando obras que describen prácticamente cada rincón del país. Burton, por su parte, trabajó en el Valle de los Reyes, Medinet Habu y Karnak, descubriendo tumbas importantes y la Lista Real entre 1820 y 1834. Ambos coincidieron trabajando para Sir John Soane, prestigioso arquitecto y coleccionista, y colaboraron en la excavación de Mons Claudianus.

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

Ubicación y geología

La cantera está situada en el sureste de Egipto, en la región de Itbay, a unos setecientos metros de altitud, dentro de la cadena de colinas conocida como los Montes del Mar Rojo. Estas elevaciones separan la llanura costera del Desierto Oriental y, desde la antigüedad, han sido explotadas como canteras debido a la escasez de piedra de calidad que los egipcios necesitaban para sus construcciones.

Una de esas montañas, antaño llamada Mons Porphyrites (hoy Jabal Abu Dukhkhan), suministraba pórfido rojo, muy valorado por los romanos, que lo utilizaban para sarcófagos imperiales y para esculturas como los cuatro tetrarcas de Venecia o los paneles del Panteón.

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

Otras canteras romanas

En la zona existían también Mons Ophiates (Wadi Umm Wikala), Mons Basanites, Umm Balat, Umm Toliat, Tiberiane y otras, todas explotadas principalmente entre los siglos I y II d.C. bajo la supervisión de un procurator metallorum. Los trabajadores vivían en villas protegidas por un fuerte en la actual Abu Sha'ar.

Según Plinio el Viejo, la zona fue descubierta por el legionario Cato Comino Leugas en el año 18 d.C. El registro arqueológico – talleres, herrerías, hornos, pozos, baños, necrópolis, templos y torres de vigilancia – está excepcionalmente conservado gracias al clima seco, y no hay evidencia de asentamientos anteriores a esa fecha.

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

Vida en el campamento

Los ostraca hallados revelan que el nivel de vida era superior al promedio egipcio. No se empleaban esclavos, sino obreros asalariados que recibían hasta 47 dracmas al mes, el doble de lo que ganaban en otras canteras, además de una ración de trigo. Se estima que alrededor de mil personas vivían en Mons Claudianus, entre peones, artesanos calificados, sus familias y soldados.

Las inscripciones indican una dieta rica en proteínas (abundante pescado del Mar Rojo) y vitaminas (frutas y verduras). Se elaboraba cerveza a partir de cebada, y se utilizaban hierbas aromáticas como albahaca y menta. También se importaban productos de Asia, como pimienta y sidra, aunque la mayor parte de la alimentación se producía in situ, identificándose decenas de especies animales y vegetales.

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

El granodiorita de Mons Claudianus

La piedra extraída aquí es granodiorita, una roca ígnea plutónica con una textura intermedia entre el granito y la diorita. En la actualidad se tritura para pavimentar carreteras, pero en la antigüedad se empleó en monumentos romanos como la columnata frontal del Panteón o la Villa de Adriano en Tivoli. Los egipcios, que preferían arenisca y caliza, apenas la usaron hasta la época ptolemaica, cuando se talló la famosa Piedra de Rosetta (196 a.C.).

Mons Claudianus, la gran cantera de la Roma Antigua en Egipto

Transporte a Roma

Los bloques extraídos se trasladaban al Nilo, se cargaban en barcazas y navegaban hasta el Mediterráneo. Desde allí se enviaban al puerto de Ostia y, vía el Tíber, llegaban a Roma. Según su tamaño, se deslizaban sobre grandes trineos de madera o en carros de cuatro a doce ruedas, arrastrados por animales a lo largo de una carretera construida a la ligera del interior de la cantera hasta el río.

El trayecto, de unos cien kilómetros, se realizaba lentamente para evitar accidentes. A lo largo de la ruta había estaciones intermedias donde obreros y animales descansaban, comían y recibían suministros. El envío se programaba en primavera, cuando las aguas del Nilo estaban altas por las inundaciones anuales, garantizando un flujo suficiente. Así, Egipto no solo era el granero de Roma, sino también una importante fuente de materiales de construcción.