Gracias a la tecnología 3D y a recientes hallazgos arqueológicos, una obra icónica del patrimonio angkoriano en Camboya ha sido reconstruida virtualmente.

En Angkor (Camboya), el uso del modelado tridimensional ha permitido determinar la postura original de la famosa estatua del soberano Jayavarman VII. Su sonrisa y sus ojos cerrados son inconfundibles.
El busto del rey jemer Jayavarman VII (1180‑1218), uno de los monarcas más destacados de Angkor, es una de las piezas más representativas del sudeste asiático. El cuerpo de arenisca, delicadamente esculpido, fue parcialmente reconstruido en la década de 1930 cuando se descubrieron la cabeza y el torso. Sin embargo, los brazos permanecían desaparecidos… hasta que un investigador de la Escuela Francesa de Asia Oriental (EFEO) los halló en un centro de conservación arqueológica a pocos kilómetros de los templos famosos. Con la colaboración de ingenieros camboyanos de la Autoridad Nacional APSARA y la empresa francesa Iconem, se produjo una reconstrucción 3D que incorpora los nuevos miembros.
La reconstrucción virtual de los brazos

Modelo 3D de la estatua del soberano Jayavarman VII, conservada en el Museo Nacional de Camboya, en Phnom Penh. © APSARA / Eric Bourdonneau / Iconem
Todo comenzó hace apenas cinco meses, en septiembre de 2019, cuando Eric Bourdonneau visitó la Conservation d'Angkor, un importante depósito arqueológico en Siem Reap. Allí, mientras examinaba los restos, sintió una sospecha. El arqueólogo de la EFEO, ya responsable del descubrimiento de los fragmentos del "Shiva danzante" en Koh Ker, observó cuidadosamente los elementos tallados. “Primero noté unas manos y un brazo derecho; más arriba, un fragmento del brazo izquierdo”, explicó, acompañado por la revista Sciences et Avenir.

Los fragmentos de los brazos de la estatua de Jayavarman VII hallados en la Conservation d'Angkor, Siem Reap. © Eric Bourdonneau / EFEO
La plataforma de Iconem hace posible la reconstrucción
El experto tomó medidas, anotó la ubicación de las roturas y se dirigió al Museo Real en Phnom Penh para compararlas con la estatua expuesta. “¡Allí todo coincidía!” afirmó Bourdonneau, emocionado. Contactó entonces a ingenieros del Departamento de Hidráulica de la Autoridad APSARA, que estaban realizando levantamientos 3D de los templos en colaboración con Iconem. Les pidió que efectuaran un estudio fotogramétrico de los brazos y de la estatua real. El resultado: una coincidencia perfecta; los miembros de arenisca encontrados pertenecían al busto real.
3D: La estatua de Jayavarman VII en su posición original del siglo XIII. Créditos: APSARA / Eric Bourdonneau / Iconem“Esta reconstrucción del modelo completo se realizó entre Francia y Camboya gracias a una plataforma en la nube creada por Iconem, donde se almacenaron todos los datos fotogramétricos 3D para ejecutar los cálculos necesarios”, explicó Yves Ubelmann, fundador de la empresa. La plataforma, aún en fase de desarrollo, pronto será accesible al público.
“Ahora sabemos con exactitud la actitud que adoptaba la estatua: sus manos estaban entrelazadas a la altura del corazón, en la posición anjali, un gesto de reverencia y saludo”, añadió Bourdonneau. Es probable que las autoridades camboyanas decidan colocar los brazos recuperados en el cuerpo de esta auténtica "Venus de Milo" de Angkor, completando así un retrato real que ha avanzado notablemente.
Una reconstrucción todavía parcial
A comienzos del siglo XX, los primeros fragmentos dispersos de la estatua real de Jayavarman VII —una obra deliberadamente desmembrada en el siglo XIII durante una ola iconoclástica anti‑budista— fueron recogidos por arqueólogos a varios kilómetros del sitio original. En 1924 se halló el busto en posición sentada, y en 1931 la cabeza decapitada. Hoy, los brazos se suman a este tesoro patrimonial.
*APSARA: Autoridad para la Protección del Sitio y el Desarrollo de la Región de Angkor/Siem Reap