Se han reconstruido tres genomas completos de la bacteria Treponema pallidum a partir de muestras históricas que datan de la época colonial en México.

Los investigadores del Instituto Max Planck de Jena, la Universidad de Tübingen (Alemania), el INAH (México) y la Universidad de Zúrich (Suiza) lograron extraer y secuenciar el ADN de cinco individuos, obteniendo tres genomas completos.
Contexto histórico
En el siglo XV, la sífilis apareció de forma fulminante en Europa. Los franceses la llamaban “el mal de Nápoles” y los italianos “el mal francés”. Lesiones genitales, erupciones pustulosas, huesos erosionados y rostros desfigurados describían la epidemia que se extendió rápidamente tras la campaña del rey Carlos VIII de Francia (1470‑1498). Desde entonces, dos teorías competían por explicar su origen: la hipótesis colombina, que la sitúa en el Nuevo Mundo y la habría traído a Europa tras el descubrimiento de América en 1492; y la hipótesis del Viejo Mundo, que sostiene que la enfermedad ya existía en Europa siglos antes.
Desafíos para identificar la sífilis en restos antiguos
El agente causal, Treponema pallidum, deja lesiones óseas características, pero otras treponematosis, como la frambesiosis (yaws), producen marcas similares. Por ello, sólo el estudio óseo no permite diferenciar entre sífilis y frambesiosis.

Detalle de los huesos de los dedos de un individuo con sífilis encontrado en México. El esqueleto muestra los signos típicos de treponematosis. © Rodrigo Barquera. Colección de Santa Isabel, Laboratorio de Osteología, INAH, México
Al extraer ADN de los huesos dañados de niños del siglo XVII enterrados en el convento franciscano de Santa Isabel, los investigadores aislaron por primera vez los genomas de la sífilis. Detectaron la subespecie TPA (T. pallidum ssp. pallidum) responsable de la sífilis en dos casos, y la subespecie TPE (T. pallidum ssp. pertenue) que causa la frambesiosis en el tercer individuo.

Persona con sífilis en 1883. © Mary Evans / Sipa
Importancia de los hallazgos
Estos resultados podrían resolver la polémica sobre el origen de la sífilis –¿Nueva Mundo o Viejo Mundo?– y aportar datos sobre la evolución de la patología, que hoy sigue reemergiendo con millones de nuevas infecciones cada año.