El director editorial de Sciences et Avenir, Dominique Leglu, presenta en vídeo el número 857 (julio 2018), en el que los papiros recién hallados ofrecen nuevas revelaciones sobre la pirámide de Keops.

Portada de Sciences et Avenir 857, julio 2018.
Los egipcios, también navegantes
Cuando se piensa en el Antiguo Egipto, rara vez se asocian los faraones con la navegación. Sin embargo, los descubrimientos demuestran que, además de ser constructores extraordinarios, los egipcios fueron hábiles marinos. En la base de lo que sería el monumento funerario más famoso del mundo, existía una gran cuenca conectada al Nilo; sus restos hoy están bajo varios barrios de El Cairo. Desde ella, innumerables barcazas descargaban bloques de piedra que pesaban decenas de toneladas.
El hallazgo de los papiros
Hace unos años, en una ladera de montaña vinculada a un antiguo puerto, un equipo liderado por el arqueólogo Pierre Tallet descubrió unos papiros de más de 4 500 años. La suerte favoreció a estos arqueólogos audaces, capaces de desenterrar tesoros donde nadie los esperaba. Un profesor de la Sorbona, al reconocer rápidamente la cartuja del faraón en los fragmentos, evaluó su importancia y garantizó su conservación.
El relato de Merer
Entre los documentos se destaca el diario de Merer, supervisor del sitio, que narra día a día la organización del arribo de los bloques, cientos a la vez, bajo la supervisión del medio hermano de Keops, el visir Ankhhaef. Como si observáramos “en directo” a los obreros que trabajaban para el faraón, el texto muestra la magnitud del proyecto: 25 000 personas durante un cuarto de siglo.
Un sueño que inspira
Soñar con estos logros es saludable para el cerebro, según neurobiólogos como Hugo Jalinière. La imaginación activa la red neuronal por defecto, favoreciendo la creatividad. Así que, ya sea con un pastel o un jugo, permítete divagar: el pasado nos enseña que la grandeza nace del ingenio colectivo.
¡Les deseamos un verano lleno de inspiración y descubrimientos!