Un hallazgo de 1938 que sigue sorprendiendo
En el Templo Pintado del complejo ceremonial de Pachacamac, declarado sitio de peregrinación desde el año 200 d.C., se descubrió en 1938 una imponente estatua de madera de 2,34 m de altura que representa al dios inca "Animador del Universo". La pieza, conocida como el "Ídolo de Pachacamac", está tallada en tres secciones claramente diferenciadas y muestra restos de pigmentos rojos, amarillos y blancos.
Análisis de los pigmentos: más allá del mito del sangre
Un equipo internacional formado por investigadores del CNRS, la Universidad de la Sorbona, la Universidad Paris‑1 Panthéon‑Sorbonne, el Museo Nacional de Historia Natural y el Musée du quai Branly‑Jacques‑Chirac analizó la policromía del ídolo mediante técnicas no invasivas. Los resultados, publicados en PLOS ONE el 15 de enero de 2020, demostraron que el color rojo proviene del mineral de mercurio conocido como cinabrio (sulfuro de mercurio), y no de sangre humana como se había supuesto.
El cinabrio es extremadamente raro en la geología andina y no se encuentra a menos de 380 km del sitio de Pachacamac. Su uso sugiere una decisión deliberada por su brillo y su valor simbólico‑económico, reflejando la capacidad del Imperio Inca para movilizar recursos a gran distancia.
Los pigmentos amarillos y blancos, en cambio, se obtuvieron a partir de minerales locales disponibles en la zona, lo que indica una combinación de materiales locales y exóticos en la decoración del ídolo.
Descripción de la estatua
La escultura se divide en tres partes:
- Parte superior: dos figuras humanas de pie, una con tocado de plumas (trazas rojas y amarillas) y otra con corona de serpientes (rojo y blanco en la cara y los dientes).
- Sección media: abundantes relieves de figuras vestidas, animales y motivos geométricos con manchas rojas y amarillas.
- Parte inferior: zona lisa que probablemente se insertó en un pedestal.
Restos de pintura en el Ídolo de Pachacamac © MARCELA SEPULVEDA / ROMMEL ANGELES / PLOS ONE
Datación por carbono‑14: más de siete siglos de historia
El análisis de carbono‑14 realizado por primera vez en el objeto indica que la madera fue talada alrededor del año 731 d.C., entre los siglos VIII y IX, y que probablemente fue tallada por la cultura Waris, predecesora de los incas. Esto sitúa al ídolo al menos 700 años antes de su uso ritual en el sitio incaico.
Aunque la datación no permite determinar si la estatua fue tallada en Pachacamac o importada, sí confirma su gran antigüedad y su importancia continua a lo largo de distintas etapas culturales.
Significado cultural y político
El uso de cinabrio, un pigmento costoso y difícil de conseguir, evidencia la dimensión simbólica y el poder económico del Imperio Inca. La estatua no solo servía como objeto de veneración al "Animador del Universo", sino que también manifestaba la capacidad del Estado para movilizar recursos a gran escala, reforzando su autoridad religiosa y política.
La conservación del ídolo a lo largo de los siglos, pese a los cambios en las prácticas ceremoniales y a los saqueos de la época de la conquista, subraya su valor cultural y su papel central en la religiosidad de la costa peruana.