Descubrimientos arqueológicos

Armada inglesa: investigadores ponen en duda el genio naval de Alfredo el Grande

Alfredo el Grande suele presentarse como el fundador de la Royal Navy británica, pero una investigación revela que su padre ya disponía de una flota eficaz para repeler los ataques vikingos.

Armada inglesa: investigadores ponen en duda el genio naval de Alfredo el Grande

Retrato de Alfredo el Grande

Dos investigadores australianos de la Universidad de Flinders estudiaron el poderío marítimo de Inglaterra en el siglo X y épocas anteriores. Sus hallazgos demuestran que los orígenes de la Royal Navy, la rama naval de las Fuerzas Armadas británicas, no son los que tradicionalmente se aceptan.

La victoria olvidada de Æthelstan de Kent

Alfredo, rey de Wessex desde 871 y rey de los anglosajones entre 886 y 899, es habitualmente citado como el creador de las fuerzas navales británicas. Los investigadores Matthew Firth y Erin Sebo quisieron evaluar el poder naval de sus predecesores. Basándose en escritos del siglo X y en la escasa evidencia arqueológica, afirman que Alfredo no fue el primer monarca inglés en coordinar una flota para defender el país de los vikingos, según su comunicado de prensa.

Las Crónicas anglosajonas relatan batallas navales anteriores a la coronación de Alfredo. En 851, un ealdorman y el rey Æthelstan de Kent derrotaron a vikingos cerca de Sandwich, uno de los puertos más importantes de la época. Por lo tanto, los ataques navales estructurados, liderados por una flota inglesa bien equipada, ya se llevaban a cabo cuando el padre de Alfredo, Æthelwulf de Wessex, estaba en el trono, e incluso antes. «La idea de que Alfredo fundó la marina está muy arraigada y ha sido reproducida sin reservas por autoridades como el Museo Nacional de la Royal Navy, la Encyclopædia Britannica y la BBC», subraya Matthew Firth.

El misterioso Æthelstan de Kent. Æthelstan era el hijo mayor de Æthelwulf y, por tanto, hermano de Alfredo, pero no gozó de la misma fama. Gobernó Kent y sigue siendo una figura oscura en la historia anglosajona, según los autores del estudio publicado el 22 de julio de 2020 en el International Journal of Nautical Archaeology. Tras su victoria en Sandwich desaparece de los registros, y la descripción de su hazaña no detalla ni la estrategia ni la composición de su ejército.

Una creencia en un soberano de los mares

En 875 se registra el primer ataque contra una flota de siete barcos durante el reinado de Alfredo, y en 882 otro ataque con una flotilla de cuatro naves. Estos hechos ocurrieron mucho después de la defensa liderada por Æthelstan de Kent, pero los textos han magnificiado la contribución de Alfredo a la marina británica. Además, el diseño de los barcos de Alfredo, tal como se describe, resultó poco práctico y fracasó en su primer enfrentamiento contra vikingos más experimentados, explica Firth.

¿Por qué los relatos convierten a Alfredo en un visionario naval? Porque en esa época el poder marítimo era extremadamente prestigioso. Era central para la realeza inglesa tanto en términos de cultura de prestigio como de poder político y fundamental para ejercer autoridad, ya que los puertos facilitaban el comercio y la comunicación que sustentaban la economía. Además, una marina fuerte era indispensable para defender Inglaterra de las incursiones escandinavas y de la invasión vikinga. Finalmente, la creencia en un soberano de los mares resultó más útil para el equilibrio del reino que la veracidad histórica.

Una flota defectuosa. En 896, las Crónicas anglosajonas narran la batalla entre nueve nuevas naves de la flota de Alfredo y seis barcos daneses frente a la Isla de Wight. Aunque las fuerzas de Alfredo lograron la victoria, sólo dos de los barcos daneses fueron capturados y, curiosamente, las nueve naves de Alfredo encallaron. La victoria inglesa se debió, en gran medida, al combate terrestre que siguió. Los investigadores concluyen que Alfredo no fue un líder marítimo dotado y que su nueva flota sufría de un diseño ineficiente o de una tripulación inexperta.