En la ribera izquierda del tramo medio del Éufeso, a unos 200 m al norte del complejo Banat/Bazi, se alzaba un montículo cónico de 22 m de altura y 100 m de diámetro. Los arqueólogos lo denominan Tell Banat Norte y, por su brillante recubrimiento de yeso blanco, lo apodaron "Monumento Blanco".

Antes de que la presa de Tichrin inundara el valle, excavaciones de salvamento (1988‑1999) dirigidas por Thomas McClellan y Anne Porter revelaron que el monumento fue construido en al menos tres fases entre 2700 y 2300 a.C., y que albergaba un cementerio vertical único en la antigüedad.
Fases constructivas y carácter funerario
La primera fase consistió en un montículo de tierra sobre tumbas, con una superficie lisa que no llegó a excavarse antes de la inundación. En la segunda fase (2700‑2450 a.C.) se aplicó una capa inicial de yeso y se superpusieron varios montículos de piedra y tierra. En cuatro de ellos se hallaron restos fragmentados de 2‑5 individuos, huesos de animales, cerámica y bolas de barro bicónicas, todo cubierto por una nueva capa de yeso pulido en franjas para crear un efecto ondulado.
Una pirámide escalonada incrustada de huesos
La fase final (2450‑2300 a.C.) difiere de las anteriores: el monumento se amplió horizontalmente en plataformas de unos 50 cm de altura y 1 m de ancho, formando una especie de pirámide escalonada recubierta de yeso. Cada nivel incorporó huesos humanos directamente en la tierra, dispuestos según patrones espaciales que los investigadores interpretan como una composición simbólica.
Los guerreros enterrados
El análisis de 18 depósitos óseos muestra una estructura recurrente. En el noroeste del montículo se encuentran parejas de restos humanos (un adulto joven y un adolescente) acompañados de huesos equinos, lo que sugiere la presencia de conductores de carros de guerra. En el suroeste predominan restos de una sola persona, acompañados de objetos como anillos, una maqueta de carro cubierto y bolas de barro, lo que indica infantería armada con hondas.

Detalle de la "cara de guerra" del Standard of Ur (2700‑2600 a.C.). © British Museum / CC BY‑NC‑SA 4.0
Tripulantes de carros de guerra
Los carros sumerios, representados en el Standard of Ur, eran tirados por equinos y tripulados por dos soldados: uno manejaba las riendas y el otro, sentado en un escalón trasero, actuaba como contrapeso para maniobrar. Los adolescentes hallados en Tell Banat podrían haber sido estos jóvenes conductores, acompañados de los valiosos equinos kunga, híbridos de asno y caballo.
Infantería con hondas
Las bolas de barro bicónicas, halladas en el suroeste del monumento, no aparecen en otros enterramientos de la época, pero sí en contextos militares de Siria del norte (palacio de Nagar, Tell Brak, Hamoukar). Probablemente eran proyectiles lanzados con hondas, usados por infantes que recibían la orden de lanzar una lluvia de golpes mortales al enemigo.
Un símbolo de poder y advertencia
Los investigadores describen el Monumento Blanco como "único en el Cercano Oriente". No se trata de una mera acumulación caótica de cuerpos enemigos, sino de una selección cuidadosa, ordenada y monumentalizada mucho después de la muerte. Su altura, su brillo y su ubicación visible en el valle del Éufeso lo convirtieron en un mensaje dirigido a pobladores locales, pastores de la estepa y viajeros, proclamando la existencia de un Estado poderoso capaz de movilizar un ejército y honrar sus victorias para la posteridad.