Philippe Charlier, arqueoantropólogo y director del Departamento de Investigación y Educación del Musée du Quai‑Branly‑Jacques‑Chirac, nos habla de la fascinante momia de Amenhotep I.

En la momia de Amenhotep I no se ha extraído ni una sola tira de tejido.
Este artículo se tomó de la revista mensual Sciences et Avenir – La Recherche n.º 902, de abril de 2022.
¿Descubriremos alguna vez la causa de la muerte de Amenhotep I?
Philippe Charlier: No se observan patologías identificables, pero eso no implica que estuviera saludable. Podría haber fallecido por neumonía o cáncer de páncreas. Antes de las vacunas y los antibióticos, las infecciones eran la principal causa de muerte. Para confirmarlo habría que estudiar los tejidos blandos, pero los órganos que se han extraído son partes esenciales que faltan.
¿Se puede escanear la momia sin dañarla?
Las radiaciones no degradan físicamente la momia, aunque pueden afectar ligeramente el ADN, que ya es difícil de obtener en momias egipcias. También podrían interferir con la datación por carbono‑14, pero esto no es un problema para Amenhotep I, cuyo reinado está bien documentado.
¿Cómo cambia este enfoque la investigación de momias?
Las posibilidades son prácticamente ilimitadas. El escáner permite reconstruir de forma realista el rostro del difunto a partir de la morfología del cráneo. Para ello se superponen capas de piel, músculos y tejido adiposo con grosores promedio obtenidos de miles de observaciones forenses. La incertidumbre persiste en el color de ojos, el peinado o el tono de piel, ya que no se pueden determinar mediante microscopía ni medir la concentración de melanina. El objetivo es evitar añadir expresiones artísticas; la neutralidad total es esencial. No se trata de arte, sino de trabajo científico.