El elemento más abundante en el Sol es el hidrógeno, que representa aproximadamente el 92,1 % de todos los átomos.
El resto está compuesto casi en su totalidad por helio, que constituye alrededor del 7,8 % del total.
Los elementos más pesados, como oxígeno, carbono, neón, nitrógeno y magnesio, aparecen solo en cantidades insignificantes.