Encomienda: la tierra concedida a los conquistadores
En la época de la conquista, la Corona española otorgaba a los conquistadores una encomienda, una finca o territorio que les correspondía como recompensa por su servicio militar.
Esta concesión tenía dos condiciones esenciales: el homenaje al rey y la obligación de evangelizar a los pueblos indígenas que habitaban esas tierras.
Así, la encomienda combinaba la explotación económica del territorio con la misión de convertir al cristianismo a la población local.