Tradicionalmente se pensó que los monos que decoran las paredes de Akrotiri, el famoso sitio arqueológico de la isla de Santorini, provenían de Egipto o del Próximo Oriente. Sin embargo, un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Pennsylvania y de la Zoological Society of London ha identificado a los animales como langures grises (Semnopithecus entellus), primates que habitan la India y Nepal.

El fresco, que data de la civilización minoica (c. 2700‑1200 a.C.) y pertenece a un edificio de Akrotiri destruido por la erupción volcánica de ~1600 a.C., muestra varios monos de pelaje azul‑gris con una cola en forma de “S”, característica de los langures.
Identificación de la especie
Los animales fueron inicialmente catalogados como babuinos o macacos de Berbería (Macaca sylvanus). Un examen más detenido, que combinó la experiencia de primatólogos, un ilustrador taxonómico y un arqueólogo, permitió reconocer la silueta distintiva de los langures, cuya distribución natural se extiende desde el sur de Asia hasta el subcontinente indio.

¿Cómo llegaron a Santorini?
Los autores del artículo publicado en Primates proponen que los langures podrían haber sido llevados a menageries reales mediante rutas comerciales que conectaban el mundo del Egeo con el Valle del Indo, probablemente a través de Mesopotamia. En esa época, los minoicos mantenían contactos con regiones lejanas, intercambiando bienes de lujo y, quizás, animales exóticos.
Si la hipótesis es correcta, el fresco de Akrotiri constituye una evidencia temprana de contactos entre civilizaciones tan distantes como la minoica y la del Indo, demostrando que los intercambios internacionales en la Edad del Bronce eran más amplios de lo que se creía.