Antes de que el sonar se convirtiera en la herramienta principal para detectar objetos bajo el agua, la Marina de los Estados Unidos y otras fuerzas navales empleaban una variedad de técnicas más rudimentarias. Estas métodos, aunque primitivos, permitían localizar submarinos y peligros submarinos con los recursos disponibles en la época.
Línea de plomo
Consistía en una cuerda pesada con un plomo en el extremo que se dejaba caer hasta el fondo. Al tocar un objeto sumergido, la resistencia o el cambio de sensación indicaba la posible presencia de un submarino.
Sondeos
Similar a la línea de plomo, los marineros realizaban mediciones periódicas de la profundidad usando una sonda. Variaciones bruscas en la profundidad sugerían la existencia de obstáculos o cuerpos sumergidos.
Observación visual
Los vigías vigilaban el horizonte en busca de indicios de submarinos enemigos: periscopios, estelas, o cualquier movimiento sospechoso en la superficie.
Dispositivos de escucha
Antes del sonar activo, se utilizaban hidrofonos y micrófonos subacuáticos para captar ruidos emitidos por los motores de los submarinos. Estos aparatos se colocaban cerca de costas o en puertos para detectar la aproximación de unidades enemigas.
Redes y barreras
En algunos escenarios se desplegaban redes o barreras físicas para bloquear rutas potenciales de submarinos, dificultando su paso y forzándolos a emerger.
Sistemas de señal acústica temprana
Ejemplos como el "Fathometer" de la Submarine Signal Company utilizaban ondas sonoras para medir la distancia al fondo marino o a obstáculos bajo el agua, ofreciendo capacidades rudimentarias similares al sonar.