Ropa típica de los comerciantes de pieles
Los comerciantes que recorrían los bosques y ríos del norte necesitaban una vestimenta que los protegiera del frío extremo y les permitiera moverse con facilidad. A continuación se describen las prendas y accesorios más habituales.
Sombreros
Los comerciantes solían llevar gorros de piel, confeccionados con pieles de castor, nutria o mapache. Estos sombreros ofrecían gran aislamiento térmico y a menudo estaban adornados con plumas, cuentas u otros ornamentos que indicaban su origen o estatus.
Abrigos
El abrigo principal era una larga chaqueta de piel de bisonte, alce o moco. Además de proporcionar calor, los abrigos solían llevar ribetes de piel y decoraciones de cuentas o cintas de cuero.
Camisas
Debajo del abrigo se vestían camisas de lino o algodón, a veces bordadas con motivos tradicionales. Para ser más visibles entre los árboles, muchas camisas se teñían en colores vivos como rojo o azul.
Pantalones y polainas
Los pantalones eran de cuero o de tela gruesa, a veces reforzados con polainas de piel para proteger las piernas del frío y de las picaduras de insectos. También podían llevar ribetes de piel y cuentas decorativas.
Botas
Las botas de cuero, a menudo altas, protegían los pies del hielo y del terreno accidentado. Al igual que el resto de la indumentaria, podían estar adornadas con tiras de piel y cuentas.
Manoplas
Para mantener las manos calientes, se usaban manoplas de piel gruesa, a veces con forro interior de piel de nutria. Los bordes también podían estar decorados con cuentas o plumas.
Accesorios adicionales
Además de la ropa básica, los comerciantes llevaban bufandas, cinturones y joyería hechos de piel, cuero, hueso y cuentas de vidrio. Estos accesorios servían tanto de protección como de expresión personal.