La moneda de diez centavos de oro de 1967 a la que hace referencia no existe. En 1967 la Casa de la Moneda de los Estados Unidos sólo acuñó dimes de aleación de cobre‑níquel.
Los últimos dimes de oro fueron emitidos en 1932; desde entonces, todos los dimes han sido de cobre‑níquel o de otras aleaciones no preciosas.