Contexto histórico
En la década de los 90, durante los conflictos armados en Sierra Leona y Angola, se estimaba que los diamantes de sangre podían representar hasta un 4 % del comercio mundial de diamantes en bruto, según informes de la ONU.
El Proceso de Kimberley
Creado en 2003, el Proceso de Kimberley estableció normas internacionales para evitar que los diamantes provenientes de zonas de conflicto ingresaran al mercado. Gracias a sus mecanismos de certificación y trazabilidad, la presencia de diamantes de conflicto se redujo drásticamente.
Situación actual
Hoy en día es difícil precisar un porcentaje exacto, pero la mayoría de los expertos coinciden en que la cuota de diamantes de sangre es muy inferior al 1 %. Los esfuerzos continuos de la industria y de organizaciones internacionales han hecho que la oferta responsable sea la norma.
Conclusión
Si bien en el pasado los diamantes de sangre llegaron a representar una proporción notable del mercado, las medidas adoptadas a nivel global han disminuido su presencia a niveles prácticamente insignificantes.