Dominique García, presidente del Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva (Inrap) y profesor universitario, acaba de editar el libro La Fabrique de la France. En una entrevista concedida a Sciences et Avenir, el autor repasa esta obra colectiva, publicada para conmemorar los veinte años de Inrap.
El libro, de 320 páginas y editado por Flammarion (20 oct 2021, €29), ofrece una visión «rigorosa y en constante ampliación» de nuestras tierras, sin buscar mitos de origen ni una novela nacional, sino mostrando cómo se apropian y transforman los paisajes, se constituyen identidades, se introducen innovaciones técnicas, se producen migraciones y legados, y se construyen espacios políticos y convivencias.
“Un libro que cubre 20 años de actividad y el estudio de 50 000 yacimientos”
Sciences et Avenir: «Lejos de una novela nacional que dibuja un espacio congelado, su libro despliega la historia de la Fabrique de la France. ¿Por qué quiso volver a las raíces de nuestros orígenes comunes ofreciendo hitos colectivos?»
Dominique García: Después de obras como The World History of France de Patrick Boucheron, noté la ausencia de una publicación similar en arqueología. Por eso, por primera vez, redactamos un libro que abarca veinte años de trabajo y 50 000 sitios, desde el Neandertal hasta la actualidad. No es un manifiesto; queremos aportar, sin sectarismos, vocablos como cultura, migración, religión o medio ambiente, demostrando que son procesos en constante construcción.
¿Cómo ha renovado la arqueología de los últimos veinte años nuestra historia?
Abordando temas tan variados como la presencia neandertal en Francia, la relación hombre‑animal, la influencia humana sobre el entorno, la gestión del espacio urbano desde las primeras ciudades, o la permanencia del fenómeno migratorio. También se analizan prácticas religiosas: la cristianización de poblaciones romanas, la presencia musulmana en la Edad Media del sur de Francia y la arqueología judía.
Contribuciones que han cambiado nuestro conocimiento
La lista es extensa. Por ejemplo, los trabajos de arqueología preventiva han multiplicado los hallazgos neandertales, encontrándolos en Normandía y en Hauts‑de‑France, lo que amplía nuestra comprensión de su entorno y modos de vida. Otros avances inciden en la salud y la discapacidad en sociedades pasadas.
Investigación en los departamentos de ultramar
La arqueología preventiva nos permite trabajar en todo el territorio nacional, incluidos los departamentos de ultramar. En la Reunión, Mozambique o Sudáfrica; en el Caribe y Mesoamérica; y recientemente en Saint‑Pierre y Miquelon, donde se abre una ventana a la arqueología de Norteamérica.
“Somos herederos tanto del último conflicto mundial como del Neandertal”
Ideas preconcebidas también fueron puestas a prueba
En el caso del judaísmo, las excavaciones en necrópolis mostraron que los enterramientos judíos no difieren de los de la población mayoritaria, evidenciando una vida común con los cristianos medievales, a menudo ocultada por las expulsiones de los siglos XII y XVI. Asimismo, tres tumbas musulmanas halladas en Provenza revelan una pequeña comunidad medieval en Nîmes y Narbona entre 719 y 752, corrigiendo lagunas de los documentos escritos.
Arqueología contemporánea
Los trabajos actuales descubren elementos no documentados en textos, como campos de prisioneros o hospitales de la Primera Guerra Mundial. En el este de Francia, un hospital de la Gran Guerra reveló que los soldados, lejos del frente, se dedicaban a la jardinería y a plantar árboles.
Al recorrer la historia desde el Neandertal hasta hoy, demostramos que la identidad francesa se construye a lo largo de milenios, siendo herederos tanto del último conflicto mundial como del Neandertal.
De los objetos a los genes
Los yacimientos se han convertido en laboratorios al aire libre. Los arqueólogos combinan análisis genómicos, geofísicos y estudios de monumentos como Notre‑Dame después del incendio de 2019, tumbas celtas como la del Príncipe de Lavau, conventos jacobinos en Rennes, y sitios en Guyana o el Océano Índico.
En 2022, los 2 200 colaboradores de Inrap celebrarán el vigésimo aniversario del instituto, resaltando cómo dos décadas de arqueología preventiva y 50 000 excavaciones han revelado una nueva narrativa del territorio francés.