Stonehenge: el monumento prehistórico más famoso
Stonehenge es el monumento prehistórico más importante de Inglaterra y, sin duda, el cromlech más conocido del mundo. En 1986 la UNESCO lo incluyó en la lista de Patrimonio de la Humanidad, reforzando la protección que ya tenía desde 1910, cuando fue declarado Scheduled Monument, la categoría británica para sitios arqueológicos sobresalientes.
Actualmente pertenece a la Corona y está bajo la gestión de English Heritage, equivalente a nuestro Patrimonio Nacional, pero no siempre fue así; hubo un período en que fue propiedad privada.
Características del monumento
Un cromlech es un conjunto de menhires verticales dispuestos en círculo; en inglés se les llama ring. Cada piedra de Stonehenge mide entre cuatro y siete metros de altura y dos metros de ancho, con un peso de 25 a 50 toneladas.

El sitio está formado por cuatro círculos concéntricos, producto de ampliaciones sucesivas. Los bloques de dolerita están organizados en trilitos (dos pilares verticales que sostienen un lintel horizontal) y encajan mediante la técnica de lengüeta y ranura, como piezas de rompecabezas. En el centro se encontraba la llamada Altar Stone, cuya función sigue sin esclarecerse. El conjunto tiene un diámetro de 110 m, estaba rodeado por una fosa y una calzada procesional de tres kilómetros.
Stonehenge se ubica a unos tres kilómetros al oeste de Amesbury, en Wiltshire (cerca de Salisbury). Fue construido a finales del Neolítico, hace más de cinco mil años, con piedras transportadas desde Gales a través del río Avon. La ausencia de la rueda dificultó la obra, que pudo prolongarse durante más de mil quinientos años. Bajo el monumento se han hallado pozos mesolíticos de alrededor del 8 000 a.C.

El uso original sigue siendo motivo de debate: se ha sugerido como centro ceremonial, observatorio astronómico (sus ejes apuntan al solsticio de verano) o lugar funerario, ya que se han encontrado enterramientos en sus cercanías. Además, una avenida conectaba Stonehenge con Woodhenge, otro cromlech de madera ahora prácticamente desaparecido.
Mitología y neopaganismo
Durante siglos Stonehenge alimentó la imaginación popular: se le atribuyeron propiedades curativas, se vinculó con druidas y leyendas artúricas, llegando incluso a considerarse obra del mago Merlín. En la década de 1970‑80 surgieron festivales neopaganos y de la Nueva Era, pese a que la evidencia arqueológica sitúa el druidismo mucho después del Neolítico.

De la tenencia eclesiástica a la privada
En la Edad Media el terreno formaba parte de la abadía benedictina de Amesbury, fundada por la reina Elfrida alrededor del 979 d.C. Tras la disolución de la abadía en 1177 y su sustitución por una prioría, la propiedad pasó a manos de la Corona, que la concedió al conde de Hertford, sobrino de Jane Seymour. En los siglos siguientes cambió de dueño varias veces: Lord Carleton, el marqués de Queensberry y, finalmente, el baronet Antrobus, quien la poseyó desde 1824 hasta 1915.
Ese año la finca –treinta acres que incluían el cromlech y un aeródromo del Royal Flying Corps, precursor de la RAF– fue subastada por la agencia Knight Frank & Rutley. El comprador fue Cecil Chubb, quien pagó 6 600 libras.

Cecil Herbert Edward Chubb
Cecil Chubb nació en 1876 en Schrewton, a menos de diez kilómetros de Amesbury. Hijo de un sastre, estudió en Cambridge, obteniendo títulos en Ciencias y Derecho, y se convirtió en un abogado de éxito. Casó con Mary Bella Alice Finch, sobrina del propietario del Hospital psiquiátrico Fisherton House, que heredó posteriormente.
En 1924 fundó una compañía gestora que renombró Old Manor Hospital, introduciendo tratamientos innovadores y convirtiendo la institución en un referente europeo. Gracias a su posición social, fue nombrado magistrado de paz en Salisbury y se dedicó a la ganadería de vacas Shorthorn y a la cría de caballos de carreras.
Sin embargo, su acto más recordado es la compra de Stonehenge. La versión popular dice que lo adquirió para regalarlo a su esposa, pero ella no aprobó el gasto. Chubb explicó que su intención era que el monumento quedara en manos locales. Tres años después, en octubre de 1918, donó Stonehenge y sus alrededores al Estado, imponiendo condiciones como el libre acceso para los residentes, el mantenimiento obligatorio y la prohibición de construir en los inmediatos del sitio.

La donación y su legado
En 1920 el Estado adquirió el terreno circundante para cumplir las cláusulas de la donación, evitando nuevas construcciones y derribando las existentes, salvo los caminos. Se iniciaron excavaciones que revelaron nuevos hallazgos y se continuó con la restauración del monumento, proceso que había comenzado ya dos décadas antes. Desde entonces se han realizado múltiples intervenciones; la más reciente, en 2014, descubrió hasta diecisiete complejos megalíticos en un área de doce kilómetros cuadrados alrededor de Stonehenge.
Como reconocimiento a su generosidad, el primer ministro David Lloyd George le concedió a Chubb el título de baronet; su escudo incluía un trilito, símbolo de Stonehenge. Cecil Chubb falleció en 1930 a causa de una enfermedad cardíaca.