Descubrimientos arqueológicos

¡César intentó desembarcar en Inglaterra!

Descubrimiento en Kent

Armas de hierro y jabalinas romanas halladas recientemente en el sur de Gran Bretaña son prueba directa de los intentos de Julio César de conquistar la isla. El hallazgo se produjo por casualidad durante obras de carretera en Ebbsfleet, Pegwell Bay, Kent.

¡César intentó desembarcar en Inglaterra!

Relieve de mármol de John Deare (1759‑1798) que ilustra la fallida invasión de Inglaterra por Julio César.

Contexto histórico

En sus Guerras de las Galias (libros IV y V), César describe dos expediciones contra la "Bretania" (nombre que entonces abarcaba toda la isla) en los años 55 y 54 a.C. Según el arqueólogo Andrew Fitzpatrick, de la Universidad de Leicester, la zona de Pegwell Bay coincide con la bahía amplia y escarpada que el propio César menciona en sus escritos.

Los restos incluyen jabalinas tipo pilum, armas de hierro y fragmentos de cerámica del siglo I a.C. Además, se descubrió una zanja defensiva de 5 m de ancho y más de 2 m de profundidad, idéntica a las trincheras romanas de Alesia (52 a.C.). El profesor Colin Haselgrove, responsable del estudio, interpreta esa zanja como parte de un fuerte de unos 20 ha rodeado de empalizadas, destinado a proteger tanto a los soldados como a la flota de César, compuesta por unas 800 naves.

¡César intentó desembarcar en Inglaterra!
Primeras huellas de las invasiones romanas en el sitio de Ebbsfleet, Thanet, Kent. ©University of Leicester

Estos hallazgos corresponden al año 54 a.C., segundo intento de invasión. El historiador Yann Le Bohec, de Sciences et Avenir, explica que el año anterior César realizó una expedición de reconocimiento para observar la isla, que hasta entonces conocía sólo por los relatos de pocos comerciantes.

Durante esa primera visita se relata un episodio famoso: el portador del águila de la X Legión, el más leal a César, se lanzó al agua para animar a los soldados que dudaban, mientras los bretones los esperaban firmes en la costa.

Alcance de las invasiones

En la segunda incursión, César y sus tropas llegaron hasta la zona de Canterbury y, según algunas fuentes, hasta los alrededores de Londres, antes de regresar a la Galia. Los historiadores discrepan: algunos consideran que la campaña fracasó en su objetivo de conquistar la Bretania, mientras que otros piensan que se trató de exitosas incursiones destinadas a obtener botín para su reelección en Roma.

Solo un siglo después, el emperador Claudio logró la verdadera conquista de Britania en el 43 d.C., con la participación de cinco legiones veteranas: II Augusta, IX Hispania, VI Victrix, XVI Gemina y XX Valeria Victrix, alrededor de 40 000 hombres.

¿Por qué Julio César quiso conquistar la "Bretania"?

Incluso en la Antigüedad la motivación de César fue objeto de debate. Su contemporáneo Suetonio afirmó que el impulso era la búsqueda de perlas, una versión que el historiador Yann Le Bohec descarta como errónea. Le Bohec cita a Cicerón, quien se preguntaba por qué un territorio tan pobre y cuyos esclavos eran “inútiles” motivaría al proconsul.

Según Le Bohec, César buscaba añadir la conquista de la Bretania a sus victorias en Germania y la Galia para acercarse al mito de Alejandro Magno, una figura venerada en Roma. Quería proyectar una imagen casi divina, presentándose como protegido por Venus, diosa del mar, y demostrar su capacidad de liderar una gran expedición marítima.

Otro factor probable fue el acceso a las ricas minas de estaño de Gales, recurso estratégico para el Imperio. En cualquier caso, la mayor motivación de César era la gloria personal y el impulso de su carrera política.

Para profundizar:

La campaña número 2 de César en Inglaterra se describe en la página 225 de Caesar Warlord, Strategy and Tactics of the Roman Republic, de Yann Le Bohec.