Estados Unidos
En EE. UU., la ágata de fuego se concentra en los estados del suroeste: Arizona, California, Nevada, Nuevo México y Oregón. Estas regiones, marcadas por actividad volcánica, favorecen la formación de la piedra y el efecto óptico conocido como “fuego”. Sitios como los lechos de ágata Apache Flats en Arizona y la zona de Owyhee en Oregón son especialmente famosos.
México
En México, el principal yacimiento se ubica en el estado de Sonora, al norte del país. Áreas como el Desierto del Altar y la Sierra Madre Occidental han entregado ejemplares de gran belleza.
Brasil
Brasil también cuenta con importantes depósitos, sobre todo en el estado de Rio Grande do Sul, en el sur del país. Esta región ha producido ágatas de fuego excepcionales, muy apreciadas por coleccionistas y aficionados a las gemas.
Estos son los principales focos mundiales de la ágata de fuego, aunque existen algunos lugares menores donde se pueden encontrar pequeñas cantidades.