Definición
Un pueblo neolítico era una comunidad humana que, durante el Neolítico (aprox. 10 000‑3 000 a.C.), practicaba la agricultura y habitaba en viviendas permanentes.
Características de los asentamientos
Estas aldeas solían ser pequeñas, con unos pocos cientos de habitantes. Las casas se construían con ladrillos de barro cocido o piedra y, por razones defensivas, se agrupaban en grupos compactos.
Ubicación y recursos
Se establecían en zonas de suelo fértil y cerca de fuentes de agua. Sus habitantes cultivaban cereales como trigo y cebada, así como legumbres (lentejas) y criaban ganado (bueyes, cerdos y ovejas). Utilizaban herramientas de piedra pulida y hueso, y comenzaron a producir cerámica.
Importancia histórica
Los pueblos neolíticos representan los primeros asentamientos permanentes de la humanidad. La adopción de la agricultura permitió la sedentarización, el crecimiento demográfico y el surgimiento de nuevas tecnologías, sentando las bases de la civilización.