1. Formación de roca soluble
Las cuevas se forman únicamente en rocas solubles, como la caliza, la dolomita o el yeso. La caliza y la dolomita están compuestas principalmente por carbonato de calcio, mientras que el yeso está formado por sulfato de calcio. Con el tiempo, el agua subterránea ácida disuelve estas rocas, creando los vacíos iniciales de una cueva.
2. Desarrollo de canales de agua
El agua subterránea se infiltra por grietas y fisuras de la roca soluble. Al fluir, el agua disuelve progresivamente más material, ampliando los conductos y formando cavidades cada vez mayores.
3. Decoración de la cueva
Cuando el agua que recorre la cueva se satura de minerales, estos se precipitan sobre paredes y techos, generando formaciones conocidas como espeleotemas: estalactitas, estalagmitas, columnas y mantos de flujo. Su crecimiento puede requerir miles o incluso millones de años.