Efectos de la expedición de Francisco Pizarro
Conquista del Imperio Inca
Entre 1532 y 1533, Pizarro lideró una pequeña fuerza española que capturó al emperador Atahualpa y, tras un breve pero intenso conflicto, sometió al Imperio Inca. La victoria estableció el dominio español en el actual Perú y marcó el inicio del colapso de la civilización incaica.
Introducción de enfermedades europeas
Los conquistadores trajeron contagios como la viruela y el sarampión, a los que los pueblos indígenas no tenían inmunidad. Estas epidemias diezmaron a la población local, contribuyendo decisivamente al debilitamiento del Imperio Inca.
Implantación del sistema de encomiendas
Los colonizadores instauraron la encomienda, un régimen que otorgaba a los españoles el derecho de exigir tributos y mano de obra a comunidades indígenas. Este sistema, a menudo brutal y explotador, generó abusos generalizados y profundizó la dependencia de los nativos.
Difusión del cristianismo
Los misioneros acompañaron a la conquista con la misión de evangelizar a los pueblos originarios. La imposición del catolicismo provocó la destrucción de templos y prácticas religiosas autóctonas y forzó la conversión de millones de personas.
El Intercambio Colombino
La apertura de rutas entre el Viejo y el Nuevo Mundo originó el llamado Intercambio Colombino: transferencia masiva de plantas, animales y patógenos entre ambos hemisferios. Este proceso transformó la alimentación, la economía y la demografía a escala global.