Contexto histórico
El descubrimiento de una moneda bizantina que muestra el retrato de una mujer sugiere que fue acuñada durante el reinado de la emperatriz Irene (797‑802 d.C.).
Quién fue Irene
Irene actuó como regente de su hijo Constantino VI y, tras su destitución, se proclamó emperadora a título propio. Su gobierno marcó el fin de la primera fase de la iconoclasia y fomentó el culto a los íconos.
Importancia del retrato femenino
En la numismática bizantina era inusual que una mujer apareciera en la moneda; la presencia de su imagen refleja la ruptura de la tradición de representar únicamente a monarcas masculinos.