Descubrimientos arqueológicos

¿Quiénes fueron los hititas y los hicsos?

Los hititas

Los hititas fueron un pueblo antiguo que habitó Anatolia (actual Turquía) entre aproximadamente el siglo XVIII a.C. y el siglo XII a.C., fundando uno de los imperios más poderosos de la Edad del Bronce.

Historia

Originarios de la región del Cáucaso, emigraron a Anatolia alrededor del 2000 a.C. y, con el tiempo, conquistaron extensos territorios que hoy comprenden Turquía, Siria, Líbano e Iraq septentrional.

Cultura

Su cultura combinó influencias de diversas civilizaciones. Desarrollaron un avanzado código legal, el Código Hitita, uno de los primeros cuerpos de leyes escritos. Además, sobresalieron en arte, arquitectura y metalurgia.

Religión

Politeístas, veneraban a un amplio panteón. El dios principal era Teshub, señor de las tormentas; también adoraban a Hepat, diosa del sol, y a Kumarbi, dios de la tierra.

Declive

El imperio hitita empezó a decaer y colapsó alrededor del 1200 a.C., en gran parte debido a las invasiones de los llamados Pueblos del Mar, una coalición de tribus mediterráneas.

Los hicsos

Los hicsos fueron un grupo de gobernantes extranjeros que conquistó y ocupó el Bajo Egipto (norte del país) durante el Segundo Período Intermedio, entre 1650 y 1550 a.C. Su capital estaba en Avaris (actual Tell el‑Dab‘a) en el delta del Nilo.

Historia

Procedían de distintos orígenes, entre los que se incluyen pueblos semitas de Canaán y el sur de Siria, y posiblemente algunos elementos indoeuropeos. Alcanzaron el poder mediante campañas militares y mantuvieron su dominio más de un siglo.

Logros

Introdujeron técnicas militares avanzadas, como los carros de guerra tirados por caballos y los arcos compuestos, lo que les dio una ventaja sobre los egipcios. También impulsaron las rutas comerciales y fomentaron el intercambio cultural entre el Cercano Oriente y Egipto.

Expulsión

Fueron expulsados por los reyes nativos de Tebas, lo que permitió la reunificación de Egipto y el inicio del Imperio Nuevo.

En síntesis, los hititas fueron una potencia influyente en la antigua Anatolia, destacada por su extenso imperio, su avanzado sistema legal y sus logros culturales. Los hicsos, por su parte, fueron un grupo extranjero que controló temporalmente el Bajo Egipto, introduciendo importantes innovaciones militares y comerciales. Ambos dejaron una huella duradera en la historia del mundo antiguo.