El 24 de noviembre de 1990 Helga Feddersen falleció a causa de un cáncer en Hamburgo. Muchos la recuerdan como la "Ulknudel" de la nación, pero además fue una actriz y escritora profesional que superó numerosas pruebas del destino.
Por Nicola Millies
Nacida en Hamburgo el 14 de marzo de 1930, hija de un comerciante de equipamiento para marineros, Helga soñó con ser actriz desde muy pequeña. Con su encanto de "Deern" tomó clases y debutó en el "Theater im Zimmer" a los 19 años.
El tumor y la cirugía que cambiaron su vida
Cuando su carrera empezaba a despegar, en 1955 se descubrió un tumor. Durante la operación la glándula parótida resultó gravemente dañada, dejándole una deformación facial permanente.
Incapaz de actuar durante varios años, Helga encontró nuevas fuerzas y, en 1957, se incorporó al NDR como repasa‑actriz y asistente de dirección. Pronto recibieron ofertas de papeles y ella descubrió su verdadero talento: hacer reír al público, algo que ni la cirugía ni los cursos de actuación podían enseñarle. Además de papeles serios como en "Buddenbrooks" (1959), conquistó al público como compañera de sketches y presentadora de Frank Zander en el programa musical "Plattenküche".
Una "Deern" de Hamburgo con talento para la comedia
Junto a Dieter Hallervorden, Helga alcanzó el Top Ten alemán en 1978 con "Du, die Wanne ist voll", una parodia del éxito de "Grease" que se convirtió en un inesperado himno cómico.
Hallervorden, gran admirador de la "Ulknudel" del norte de Alemania, colaboró con ella en numerosos sketches y en el mencionado éxito.
Helga Feddersen: una estrella en su propio teatro
En octubre de 1983, cumplió un sueño largamente acariciado: junto a su entonces pareja Olli Maier fundó el pequeño "Theater am Holstenwall" en un antiguo salón de baile de Hamburgo. Allí interpretó la comedia "Die Perle Anna" más de 400 veces, conquistando al público local y llevando su nombre más allá de la ciudad.
La lucha contra la enfermedad
El verano de 1990, pocos meses antes de su fallecimiento, Helga y Olli se retiraron a su casa en la isla frisona de Föhr. Sin embargo, la mala suerte volvió a golpear: en 1987 apareció un tumor maligno en su ojo derecho, obligándola a abandonar los escenarios. En junio de 1990, a los 60 años, se sometió a otra operación tumoral, pero la enfermedad ya estaba muy avanzada. Se mudó con su pareja a Föhr, donde disfrutó breves días de tranquilidad antes de fallecer el 24 de noviembre de 1990.
VIDEO: HELGA – Las dos caras de Feddersen (88 min)
Siguiendo el deseo de su esposo Olli Maier, a quien se casó pocos días antes de su muerte, Helga fue enterrada en Stuttgart, ciudad natal de él. Desde 2016, la Helga‑Feddersen‑Twiete en Altona, Hamburgo, rinde homenaje a esta gran actriz popular.