Freddy Quinn encarna al solitario marinero como ningún otro, aunque nunca navegó. Con 90 años, es considerado el artista más exitoso de la posguerra alemana y el primer representante de Alemania en el Festival de Eurovisión.
Entre 1956 y 1966 obtuvo diez éxitos número uno, entre ellos “Boy, Come Back Soon”, “Heimweh” (Nostalgia), “Burning Hot Desert Sand” y “La guitarra y el mar”. Sus canciones le consolidaron como el joven de Hamburgo con el aire de trovador y marinero. Para el cambio de milenio había vendido más de 60 millones de discos, recibió 17 discos de oro, 16 leones y dos premios Bambi. Actuó en películas musicales como Freddy, la guitarra y el mar o Heimweh nach St. Pauli junto a Jayne Mansfield.
Cantantes y equilibristas: una vida sobre el escenario
Durante más de 60 años Quinn se ha desempeñado como cantante, actor, animador y artista de circo. Su vida privada está rodeada de misterio; se dice que existen unas veinte versiones de su biografía. Cuando se le preguntó en 2006 si era gay, respondió que le resultaba “casi divertido” que se difundieran esos rumores.
Infancia y adopción
Manfred Franz Eugen Helmuth Nidl nació el 27 de septiembre de 1931 en Niederfladnitz, Baja Austria, aunque él mismo suele indicar Viena como su lugar de nacimiento. Su madre era periodista y, según él, su padre biológico era un comerciante de origen irlandés que vivió brevemente en EE. UU. En Austria tuvo un padrastro contra quien se rebeló, llegando a llamarse Manfred von Petz antes de cambiar oficialmente su nombre a “Quinn” quince años después.
Huida de la policía y primeros años en el circo
A los 14 años, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, intentó escapar de Viena para reunirse con su padre en EE. UU., pero descubrió que había muerto en un accidente y fue devuelto por las autoridades. Tras varios traslados escolares en Amberes y Viena, abandonó el instituto a los 16 años y se unió a un circo, donde trabajó como conductor y acróbata. Tras una persecución policial, huyó en coche desde Burgenland a Roma, donde acompañó al piano a soldados estadounidenses, y después viajó a Túnez y Argelia.
Breve paso por la Legión Extranjera
En Argel, en la ciudad de Sidi Bel‑Abbès, tocó la guitarra en bares frente a legionarios y ganó buen dinero. Un instructor le propuso entrar a la Legión, pero tras tres semanas de entrenamiento decidió regresar a Europa a principios de los años 50.
Éxitos discográficos y Eurovisión
En 1954 comenzó a tocar country, rock ’n’ roll y canciones de marinero en el “Washington Bar” de St. Pauli, Hamburgo. Fue descubierto por el director de televisión Jürgen Roland y el músico Werner Baecker, quienes lo grabaron para la NWDR. Polydor lo firmó, le dio clases de canto y actuación y lanzó su primer gran éxito “Heimweh” en 1956, convirtiéndolo en el primer millonario de discos alemán. Ese mismo año representó a Alemania en el primer Festival de Eurovisión, quedando en el puesto 13 con “That’s How It Is Every Night”.
Carrera cinematográfica
Freddy protagonizó numerosas películas musicales, como Freddy, la guitarra y el mar (Bambi de oro 1959) y Weit ist der Weg (1960). Sus filmes giraban en torno al romance marítimo, la nostalgia y los puertos, consolidando su imagen de marinero cantautor.
Versatilidad escénica
En la década de 1960 vivió en Estados Unidos y se destacó como estrella de musicales y actor de teatro. Interpretó más de 600 funciones de Heimweh nach St. Pauli en escenarios alemanes, apareció en el Ohnsorg Theater junto a Heidi Kabel y cantó opereta en La mosca. En el St. Pauli Theater subió al escenario alrededor de 1 000 veces.
Controversia y declive
Al final de los años 60, su canción de protesta “Wir” criticó al movimiento estudiantil, y el lado A “For a Handful of Rice” abordó la guerra de Vietnam. La polémica provocó una caída en su popularidad, aunque siguió trabajando.
Los años 70 y 80
En la ceremonia de apertura del Mundial de 1974 cantó “Das große Spiel” ante 62 000 espectadores. Aunque ya no lograba grandes éxitos, siguió apareciendo en programas de televisión y realizando giras. En 1981 dio un concierto completo en el Carnegie Hall de Nueva York y recibió el premio honorario de Hamburg como “guardia de candado”. También participó en el musical Große Freiheit Nr. 7 (1984) y en la serie Großstadtrevier (1987, 1991).
Regreso al circo
Quinn vuelve a sus raíces circenses, moderando los programas de televisión “Circus, Circus” y “Rings of the World”, y actuando en “Stars in the Ring”. Recibió el “Óscar del Circo” del príncipe Rainier de Mónaco. En 1976‑77 presentó sus propios shows acompañados por la orquesta de Bert Kaempfert y en los 80 dirigió “It’s Country Time”, con invitados como Dave Dudley, Emmylou Harris y Johnny Cash.
Problemas fiscales
En 2004 fue acusado de evasión fiscal por residir en Suiza mientras mantenía su vida en Hamburgo. Admitió su culpa y pagó alrededor de 900 €, recibiendo una sentencia de dos años de libertad condicional y una multa de 150 €.
Últimos años y legado
A pesar de la polémica, sus seguidores le acompañaron en la gira de despedida “Memories” (2005). En 2006, en el puerto de Hamburgo, el público eligió sus canciones “Junge, komm bald wieder” y “La Paloma”. En 2008 falleció su manager Lilli Blessmann, a quien él describió como su “estrella de la suerte”. Desde entonces Quinn ha reducido su vida pública y, según los medios, vive con su pareja “Rosi”.