Voto de censura constructivo
El 27 de abril de 1972, Alemania vivía un momento de gran tensión. El voto de censura constructivo, propuesto por la CDU/CSU para destituir al canciller Willy Brandt y nombrar a su líder parlamentario Rainer Barzel, fracasó. La política de Ostpolitik de Brandt, que buscaba normalizar las relaciones con la RDA, había polarizado al país y reducido la mayoría de la coalición social‑liberal.
El intento falló, y Brandt describió la derrota como “una rotura de tubería”. Ante la fragilidad de la coalición, la única salida fue convocar elecciones.
En las elecciones federales de 1972, el 91,1 % de los votantes habilitados acudió a las urnas. Con el 45,8 % de los votos, el SPD se convirtió en el bloque más grande del Bundestag por primera vez, consolidando el triunfo de Brandt.

Resultado: Rainer Barzel tuvo que felicitar a Willy Brandt.
Primeros años: Lübeck y exilio
Willy Brandt nació el 18 de diciembre de 1913 bajo el nombre de Herbert Ernst Karl Frahm en Lübeck, en una familia trabajadora. Nunca conoció a su padre; su madre, un vecino y luego su abuelo, a quien llamaba “Papá”, se hicieron cargo de su crianza.
A los 14 años se incorporó a la organización juvenil socialdemócrata “Rote Falken” y, a los 16, se afilió al SPD. En 1931 se unió al Partido Obrero Socialista de Alemania (SAPD), una escisión izquierdista del SPD.

Juventud en Lübeck y resistencia
Tras la llegada al poder de Hitler, el SAPD quedó prohibido y sus miembros continuaron la lucha en la clandestinidad. En 1933, a los 19 años, Brandt escapó a Noruega bajo el nombre de “Willy Brandt”, con el objetivo de organizar la resistencia contra el régimen nazi y recaudar fondos.
En 1936 se infiltró en Berlín con la identidad de estudiante noruego Gunner Gaasland y también publicó artículos bajo los seudónimos Felix Frank y Felix Franke.
Según Thorsten Körner, la experiencia del exilio obligó a Frahm a “manejar sus identidades y elegir siempre la menos sospechosa para las autoridades”.
“Hitler no es Alemania”
En 1938 el régimen nazi le quitó la ciudadanía alemana; en 1940 se nacionalizó noruego, aunque su pasaporte seguía indicando “Frahm”. Durante la guerra, Brandt mantuvo viva la idea de una Alemania distinta del nazismo, como demostró el titular de uno de sus artículos en Noruega: “Hitler no es Alemania”.

Los años de aprendizaje en Berlín
Tras la invasión alemana de Noruega en 1940, Brandt huyó a Suecia. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial regresó a Alemania, cubriendo para periódicos escandinavos los juicios de Núremberg y decidiendo entonces dedicarse a la política.
Elegido canciller tras tres candidaturas
En 1948 recuperó la ciudadanía alemana y adoptó oficialmente el nombre Willy Brandt. Ese mismo año se incorporó al ejecutivo del SPD en Berlín y, más tarde, fue alcalde de la ciudad (1957‑1966). En 1966 se convirtió en vicepresidente del gobierno y ministro de Relaciones Exteriores en la gran coalición CDU/CSU‑SPD. Tres años después, en 1969, llegó a la cancillería, convirtiéndose en el primer canciller socialdemócrata de la República Federal.
Durante su primer mandato impulsó reformas como la reducción de la edad de voto de 21 a 18 años, la ampliación de derechos familiares, mayor autonomía de los comités de empresa y una reforma educativa.

Reconocimiento internacional
En octubre de 1969 Brandt declaró: “La tarea de la política es preservar la unidad de la nación al aliviar la tensión entre las partes de Alemania”. Bajo su liderazgo y el del ministro de exteriores Walter Scheel, la República Federal reconoció oficialmente la frontera con la RDA y la línea Oder‑Neisse mediante los llamados “Tratados del Este”.
El 7 de diciembre de 1970, Brandt depositó una corona en el Monumento del Gueto de Varsovia, arrodillándose en silencio, gesto que se difundió mundialmente. Ese mismo año, la revista Time lo nombró “Hombre del Año”. En 1971 recibió el Premio Nobel de la Paz, con el argumento de que “extendió su mano hacia la reconciliación entre antiguos enemigos”.

La caída del estrellato de Brandt
El 6 de mayo de 1974, Brandt renunció tras el escándalo del “caso Guillaume”, en el que su asesor Günter Guillaume fue descubierto como agente de la RDA. La renuncia sorprendió, pero también coincidió con una crisis económica (crisis del petróleo, huelgas, aumento del desempleo) y la pérdida de apoyo dentro del SPD.
Fin de la era Brandt
Después de dimitir, Brandt siguió activo en la política internacional: fue presidente de la Internacional Socialista (1976‑1992) y encabezó la Comisión Norte‑Sur (1977‑1980). Permaneció como presidente del SPD hasta 1987, pese a conflictos internos, y luego como presidente honorario.
Tras la caída del Muro en noviembre de 1989, Brandt pronunció: “Lo que pertenece unido, crece unido. Hoy vemos, y doy gracias a Dios, cómo las partes de Europa se unen”.

Hito histórico
Los historiadores destacan la “cambio mediante la aproximación”, fórmula de Egon Bahr, como un punto de inflexión en la historia de la República Federal. El biógrafo Peter Merseburger lo define como “el canciller de la reconciliación, que sentó las bases de la coexistencia ordenada de dos estados de una nación, manteniendo abierta la opción de autodeterminación”.
Willy Brandt falleció el 8 de octubre de 1992 en Unkel am Rhein. De sus tres matrimonios, dejó tres hijos con su segunda esposa Rut Brandt y una hija, Ninja, con su primera esposa Carlota Thorkildsen.