Figuras Históricas

Sophie de Grouchy, intelectual y mujer de letras

Sophie de Grouchy (1764‑1822), conocida también como Madame de Condorcet, fue una intelectual, escritora y traductora francesa que mantuvo un influyente salón desde la Revolución Francesa hasta su muerte.

Gran agudeza mental

Sophie de Grouchy, intelectual y mujer de letras Sophie Marie Louise de Grouchy nació en 1764 en Meulan‑en‑Yvelines, Île‑de‑France, en una familia noble. Su padre, François Jacques de Grouchy, era marqués, y su madre, Marie Gilberte Henriette Fréteau de Pény, era una intelectual que impulsó la educación de su hija. Gracias a ella, Sophie asistió a las mismas lecciones que sus hermanos, recibiendo una formación de calidad —alemán, inglés, latín, literatura y filosofía— que en esa época estaba reservada mayormente a los hombres.

Desde muy joven destacó por su mente vivaz, su sólida educación y la sutileza de sus escritos. Se nutrió de Rousseau, Diderot y otros filósofos de la Ilustración que defendían la libertad del espíritu. A los casi veinte años rechazó la religión y se convirtió en atea tras una estancia obligatoria en un convento. En la casa de su tío, Charles Dupaty, conoció al filósofo y matemático Nicolas de Caritat, marqués de Condorcet. Atraído por su inteligencia y belleza, Condorcet, 21 años mayor, le propuso matrimonio; ella aceptó y se casó con él en 1786. A pesar de la diferencia de edad, la unión fue feliz y se basó en intereses intelectuales compartidos. En 1790 nacieron su hija Louise‑Alexandrine, conocida como Liza.

El salón de Sophie

Al estallar la Revolución Francesa, Sophie de Grouchy se integró plenamente en los círculos intelectuales parisinos. En el Hôtel des Monnaies organizó un salón filosófico que atrajo a figuras destacadas de la Ilustración, entre ellas a mujeres como Olympe de Gouges y Germaine de Staël. Entre sus frecuentes visitantes estaban Pierre Beaumarchais, Thomas Jefferson, Adam Smith, Charles Stanhope, Chamfort, Chénier, Morellet, Grimm y Thomas Paine. Sophie sentía una especial afinidad por los escritos de Adam Smith; al considerar que su obra The Theory of Moral Sentiments había sido mal traducida, decidió traducirla nuevamente añadiendo sus propios comentarios filosóficos. También tradujo obras de Thomas Paine y redactó ensayos propios.

Abierta a ideas feministas, acogió al Cercle Social, del que formaba parte Olympe de Gouges, y que defendía la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Probablemente influyó en el ensayo de su marido “Sobre la admisión de la mujer a la ciudadanía” (julio de 1790). Ambos también abogaron por la abolición de la esclavitud.

La Revolución Francesa

Las posturas políticas de la pareja Condorcet les valieron la enemistad tanto de la nobleza, que los acusó de traicionar su clase, como de los revolucionarios, que los miraban con recelo. Nicolas, diputado girondino, se opuso a la Constitución de 1793, lo que le costó una condena por traición. Advertido por un conocido, se ocultó durante nueve meses —con Sophie visitándolo— pero fue detenido y falleció dos días después en su celda, en circunstancias misteriosas.

La condena y muerte de su marido dejaron a Sophie en una situación financiera precaria. Para sostener a su pequeña Liza y a su hermana Charlotte de Grouchy, abrió una tienda de lencería y se dedicó a pintar retratos. Durante un tiempo dejó de lado sus escritos y traducciones. En 1795 publicó su traducción de The Theory of Moral Sentiments de Adam Smith, acompañada de ocho cartas propias. En 1799 logró publicar los Eloges des Académiciens de su esposo y reabrió en Auteuil un nuevo salón intelectual. Entre 1801 y 1804 trabajó en la edición completa de la obra de Nicolas, que quedó en 21 volúmenes. Su salón se convirtió en un foco de resistencia contra el Imperio.

Sophie de Condorcet murió de enfermedad en París, en septiembre de 1822, a los 58 años.