Figuras Históricas

Bartolina Sisa, la rebelde aymara

Bartolina Sisa, luchadora aymara (1750/1753‑1782) lideró, junto a su esposo, una revuelta contra la autoridad colonial española en el Alto Perú. En Bolivia es considerada heroína y símbolo de resistencia.

Bartolina Sisa, la rebelde aymara

Opresión colonial

Hija de Josefa y José Vergas Sisa, Bartolina nació en agosto de 1750 o 1753 en el Alto Perú, territorio del Virreinato del Perú que hoy corresponde a Bolivia. Pertenece al pueblo aymara, originario de la zona del lago Titicaca.

Desde pequeña trabajó con sus padres en el comercio de hojas de coca y textiles, lo que le permitió viajar entre aldeas y conocer numerosos ayllus (comunidades). En esos encuentros percibió la dura represión que los colonizadores ejercían sobre su gente, lo que despertó su rebeldía.

En Sica Sica conoció a Julián Apaza Nina, también aymara y panadero. Se casaron en 1778, cuando ambos tenían 25 años, y tuvieron cuatro hijos. Julián compartía la conciencia del sufrimiento indígena.

Túpac Katari

En 1780 los caudillos incaicos Túpac Amaru II y el quechua Tomás Katari encabezaron levantamientos contra los españoles en distintas regiones del Alto Perú. Ambos fueron rápidamente derrotados y ejecutados.

Inspirado por esos rebeldes, Julián, con el apoyo de Bartolina y su hermana Gregoria Apaza, organizó su propia insurrección. En honor a Túpac Amaru II y Tomás Katari adoptó el nombre de Túpac Katari. Con un ejército de unos 40 000 indígenas, Bartolina y Túpac lanzaron la revuelta.

La insurrección contra la autoridad colonial

En 1781 el ejército rebelde sitió la ciudad de La Paz en dos ocasiones: de marzo a junio y de agosto a octubre, sumando 184 días de asedio. Desde abril, Bartolina dirigió el cuartel general. Los españoles recibieron refuerzos de Lima y Buenos Aires y lograron aliarse con jefes indígenas contrarios a la rebelión, lo que provocó el fracaso de los asedios.

Para sofocar la revuelta, los españoles ofrecieron una amnistía a quienes se rindieran; varios líderes aceptaron. Bartolina fue capturada en julio, pocos meses antes que Túpac, traicionado por antiguos partidarios y detenido en noviembre. Su hermana Gregoria también fue encarcelada junto a ella.

Túpac fue ejecutado cinco días después de su captura. Bartolina y su cuñada fueron condenadas a muerte y permanecieron ocho meses en prisión antes de ser ejecutadas públicamente en septiembre de 1782, tras ser humilladas y torturadas.

En 1983, en reconocimiento a su legado, el 5 de septiembre se declaró Día Internacional de la Mujer Indígena.