La sordera y la ceguera
Helen Keller, hija de Kate Adams y Arthur H. Keller, nació el 27 de junio de 1880 en Alabama. A los 24 meses, en febrero de 1882, sufrió un derrame cerebral que la dejó ciega y sorda, aislándola del mundo. Apenas podía comunicarse con sus padres, salvo con la hija del cocinero de la familia, con quien usaba algunos signos.
En 1886 su madre la llevó al médico J. Julian Chisolm, quien la refirió a Alexander Graham Bell, especialista en niños sordos. Bell la envió al Instituto Perkins para Ciegos en Boston, donde el director solicitó a Anne Sullivan, ex‑alumna con discapacidad visual, que se hiciera cargo de su educación. Así comenzó una relación que duraría 49 años.
Anne llegó a la casa de los Keller en marzo de 1887 y empezó a enseñarle a comunicarse mediante signos en la mano. Al principio Helen no comprendía y se frustraba, lanzando frecuentes rabietas. Sus padres, cediendo a sus caprichos, permitieron que Anne se aislara con ella en un granero familiar para trabajar sin interrupciones.
El momento decisivo con Anne Sullivan

Un día, mientras estaban en el jardín, Anne hizo que Helen tocara el agua del pozo y le deletreó repetidamente la palabra “water”. De pronto Helen comprendió la relación entre el signo y el objeto. Corrió emocionada por el jardín preguntando el nombre de cada cosa.
Gracias al lenguaje de señas Helen aprendió rápidamente a comunicarse; después Anne le enseñó el Braille, lo que le permitió leer. Al poder expresarse, desaparecieron sus rabietas. En 1888 ingresó al Instituto Perkins y, en 1894, se trasladó a Nueva York con Anne para estudiar en la Wright‑Humason School for the Deaf. En 1900 fue admitida en Radcliffe College, donde aprendió a hablar y a “escuchar” los labios de las personas.
Oradora y activista
En 1905 Anne se casó con John Macy, pero continuó acompañando a Helen. Juntas fundaron la American Foundation for the Blind. Helen se involucró en múltiples causas y se convirtió en una conferencista mundialmente famosa. En 1915 creó Helen Keller International, dedicada a la investigación de la visión, la salud y la nutrición. En 1920 cofundó la American Civil Liberties Union, defensora de los derechos y libertades individuales. Fue miembro del Partido Socialista y, entre 1909 y 1921, militó activamente; también fue sufragista y defendió el derecho al voto femenino.
Helen viajó por todo el mundo y se relacionó con personalidades como Alexander Graham Bell, Charlie Chaplin, Mark Twain y varios presidentes de EE. UU. Escribió 12 libros (novelas, autobiografías, ensayos) y numerosos artículos.
En 1936 falleció Anne Sullivan; Helen la acompañó hasta el último momento. Tras su muerte, Helen escribió un emotivo homenaje a su “maestra”. En 1961 sufrió una serie de infartos y se retiró a su hogar. Murió dormida el 1 de junio de 1968. A lo largo de su vida y después de su fallecimiento recibió innumerables honores, incluido su ingreso al National Women’s Hall of Fame en 1965.