Figuras Históricas

Lise Meitner: la física olvidada por el Nobel

Lise Meitner fue una física austro‑sueca cuya contribución esencial a la fisión nuclear quedó eclipsada por el Premio Nobel. Su historia es un ejemplo de cómo el trabajo de muchas mujeres científicas ha sido subvalorado.

Las primeras mujeres en la universidad austriaca

Lise Meitner: la física olvidada por el NobelLise Meitner nació en Viena, el 7 de noviembre de 1878, en una familia judía. Sus padres, Hedwig Skovran y el abogado Philipp Meitner, criaron a ocho hijos con una educación intelectual poco común para la época, lo que permitió a las hermanas Meitner acceder a una formación superior.

En 1897 la Universidad de Viena abrió sus puertas a las mujeres. Para ser admitida, la candidata debía aprobar la Matura como libre, ya que el bachillerato seguía prohibido. Tras dos años de preparación en un pequeño grupo femenino, Lise ingresó en 1901. Allí estudió física, química, matemáticas y botánica, especializándose en física a partir del segundo año.

En diciembre de 1905 obtuvo su doctorado con máximas distinciones, investigando la conducción de calor en sólidos inhomogéneos. A pesar de los obstáculos para una mujer en la academia, apoyada por su padre, continuó investigando la radiactividad y la absorción de partículas alfa y beta en metales.

En 1907 se trasladó a Berlín para asistir a las clases de Max Planck, a pesar de que la Universidad Prusia aún no admitía a mujeres. Planck, aunque escéptico respecto a la educación femenina, se convirtió en un importante mentor para la joven científica.

El "proyecto del uranio"

Su talento llamó la atención y recibió varias ofertas laborales. Optó por colaborar con el químico Otto Hahn en un instituto dirigido por Emil Fischer. Fischer, poco receptivo a la presencia femenina, relegó a Meitner y Hahn a un laboratorio subterráneo. En 1912 Hahn fue contratado por el recién fundado Instituto Kaiser Wilhelm de Química y Meitner lo siguió, inicialmente sin remuneración y luego como asistente de Planck.

Durante los dos primeros años de la Primera Guerra Mundial trabajó como operadora de equipos de rayos X para atender a los heridos del frente. En 1917 fue nombrada directora del departamento de física del instituto y, junto a Hahn, descubrió varios isótopos, incluido el protactinio en 1918. También estudió los espectros de radiación beta y gamma.

En 1923 identificó la transición no radiactiva que más tarde se denominó efecto Auger, aunque el crédito inicial fue otorgado al estadounidense Lise Auger dos años después. En 1934, junto a Hahn y el químico Fritz Strassmann, se involucró en el llamado "proyecto del uranio", que culminaría con el descubrimiento de la fisión nuclear.

El descubrimiento de la fisión nuclear

Tras la llegada al poder de Adolf Hitler, Meitner, aunque protegida temporalmente por su nacionalidad austriaca, mantuvo su puesto hasta 1938. Cuando el Anschluss anexionó Austria, perdió esa protección y huyó a Suecia en julio de 1938, donde continuó su investigación en el Laboratorio de Física de Estocolmo.

Desde Suecia mantuvo colaboraciones clandestinas con científicos alemanes, incluido Hahn. Fue Hahn y Strassmann quienes realizaron en Berlín los experimentos planificados por Meitner y observaron la fragmentación del núcleo de uranio al ser bombardeado con neutrones. Debido a la guerra, Meitner no pudo ser coautora del artículo y su papel quedó marginado.

El descubrimiento de la fisión despertó rápidamente el interés militar; el Proyecto Manhattan se inició en Los Álamos. Meitner se negó a participar en la construcción de armas nucleares.

En 1944 Otto Hahn recibió el Premio Nobel de Química. A pesar de tres nominaciones, Meitner nunca obtuvo el Nobel, aunque recibió numerosos reconocimientos internacionales. Adoptó la nacionalidad sueca en 1949 y se trasladó a Inglaterra en 1960, donde falleció el 27 de octubre de 1968.