Ilustración de Iván IV el Terrible, obra de Victor Wasnetsov.
Iván IV el Terrible (1530‑1584)
Infancia y ascenso al trono
Hijo de Vasili III, Iván subió al trono a los tres años tras la muerte de su padre. La regencia quedó a cargo de su madre, Elena Glinskaya. Fue coronado como Gran Príncipe de Moscú en 1547 y, a partir de ese momento, comenzó a ejercer el poder de forma independiente, adoptando el título de «zar de toda Rusia».
La oprichnina y el gobierno interno
Tras la muerte de su esposa en lo que se sospechó fue un intento de asesinato, Iván desencadenó una ola de terror conocida como la oprichnina. En Novgorod Veliky, la represión provocó la muerte de hasta 40 000 personas. Este periodo se caracterizó por la creación de una policía secreta y la confiscación de propiedades de la nobleza.
Expansiones territoriales
Durante su reinado, Iván conquistó el Kanato de Kazán, sometió a la Horda Nogai y al Kanato de Siberia, ampliando considerablemente el territorio ruso.
Derrotas militares
Sin embargo, sufrió importantes reveses. En 1571, los tártaros de Crimea saquearon y quemaron Moscú. Sus campañas contra el rey polaco Estanislao Batory también resultaron infructuosas: tras los asedios a Polotsk (1579), Wielkie Łuków (1580) y Pskov (1581‑1582), Rusia perdió el territorio de Polotsk y renunció a sus pretensiones sobre Livonia. Curiosamente, veinte años antes la reina polaca Ana Yáñez había sido propuesta como posible esposa de Iván.
Legado y muerte
Iván IV es recordado como el primer autócrata absoluto de Moscú y, según la tradición, como el asesino de sus propios hijos. Murió en 1584 tras sufrir un derrame cerebral mientras jugaba al ajedrez.