Luis XVII (1785‑1795)

Hijo de Luis XVI y María Antonieta, Luis XVII se convirtió en delfín tras la muerte de su hermano mayor en 1789. Durante la Revolución fue encarcelado en la prisión del Templo, donde vivió aislado, sin contacto y en condiciones de gran sufrimiento.
Tras la ejecución de su padre en 1793, pasó a ser el pretendiente al trono de Francia. En 1795, a los diez años, murió en la cárcel. Su desaparición alimentó durante mucho tiempo rumores y teorías conspirativas, hasta que investigaciones recientes y análisis genéticos confirmaron su fallecimiento en el Templo.