Respuesta
Las pistolas de chispa fabricadas entre principios y mediados del siglo XVIII no contaban con estrías en el cañón. En esa época la mayoría de las armas de mano eran de cañón liso, es decir, el interior del tubo era completamente liso.
El proceso de riflado —corte de ranuras helicoidales dentro del cañón para impartir giro a la bala— no se generalizó en pistolas hasta finales del siglo XVIII, cuando la tecnología y la demanda de mayor precisión hicieron su adopción más frecuente.
En resumen, las pistolas de chispa de los primeros años del 1700 eran armas de cañón liso y sólo a partir de la última parte del siglo se empezó a incorporar el riflado.