Procopio, historiador bizantino del siglo VI, dejó dos obras principales que describen al emperador Justiniano de manera muy distinta. A continuación se explican las razones que pueden justificar estas diferencias.
1. Sesgo personal
Procopio apoyó inicialmente a Justiniano y sus políticas, lo que se refleja en sus primeros escritos elogiosos. Con el tiempo, su desilusión y la evolución del clima político le llevaron a adoptar una postura crítica, produciendo relatos contrastantes.
2. Fuentes diferentes
En sus obras tempranas pudo haber utilizado documentos oficiales, mientras que en los textos posteriores recurrió a testimonios privados o informales. La variación en las fuentes genera interpretaciones distintas de los mismos hechos.
3. Cambio de perspectiva
Al disponer de nueva información, Procopio revisó sus juicios. Por ejemplo, inicialmente admiró los éxitos militares de Justiniano, pero después percibió el daño que esas campañas provocaron al imperio.
4. Convenciones literarias
Los historiadores de su época empleaban recursos retóricos para hacer sus relatos más persuasivos y dramáticos. Esto pudo llevar a exageraciones o a la presentación de diferentes puntos de vista para intensificar la narrativa.