Pregunta 1
Dibuja un paralelo entre la economía portuguesa y la británica entre finales del siglo XVII y principios del XVIII.
Respuesta
Portugal atravesaba una situación económica muy delicada: había perdido territorios coloniales durante la Unión Ibérica, gastó recursos en la Guerra de Restauración contra España y tuvo que pagar indemnizaciones a los holandeses para recuperar el espacio colonial del noreste. Por su parte, Inglaterra vivía un período de consolidación económica; el proyecto expansionista de la burguesía sentaba las bases para la futura Revolución Industrial.
Pregunta 2
Haz un breve resumen del acuerdo firmado mediante el Tratado de Methuen en 1703 entre Portugal e Inglaterra.
Respuesta
El tratado concedía a Inglaterra la preferencia en la compra de vinos portugueses, mientras que Portugal obtenía textiles británicos a precios reducidos.
Pregunta 3
¿Cuáles fueron los efectos del Tratado de Methuen sobre la economía portuguesa?
Respuesta
Con el tiempo, el acuerdo incentivó a muchos terratenientes portugueses a dedicar sus tierras al cultivo de la vid, limitando el desarrollo de otras actividades agrícolas. Al mismo tiempo, el creciente consumo de productos manufacturados ingleses generó un déficit que se financió mediante deudas y la exportación de oro brasileño.
Pregunta 4
Redacta un párrafo que explique cómo el oro brasileño terminó financiando el desarrollo industrial británico.
Respuesta
La dependencia portuguesa de los productos manufacturados ingleses creó un gran déficit que se cubrió con remesas de oro extraído en Brasil. Ese flujo de metales preciosos llegó a Inglaterra y resultó fundamental para financiar la expansión industrial que convirtió al país en la primera nación en beneficiarse plenamente de la Revolución Industrial.
Pregunta 5
¿Puede considerarse el Tratado de Methuen como el único factor que explica la crisis de la economía portuguesa a finales del siglo XVIII? Justifica tu respuesta.
Respuesta
No. Aunque el tratado provocó efectos negativos, la crisis portuguesa también se debió a la falta de inversión en la modernización económica y al desinterés de las élites nacionales, factores que fueron igualmente determinantes.