La Edad Media es el periodo que sigue a la Antigüedad, abarcando desde la caída del Imperio Romano de Occidente en 476 hasta el descubrimiento de América en 1492. Su legado perdura no solo en la historia, sino también en los imponentes castillos que aún se alzan. Acompáñanos a descubrir cómo era la vida en esa época y cuáles son los castillos más representativos para visitar.
¿Cómo era la vida cotidiana en la Edad Media?

En las ciudades, la vida estaba dominada por la rivalidad entre la burguesía y la señoría. Mientras los señores buscaban controlar cada actividad dentro de sus dominios, la burguesía luchaba por la libertad y, en ocasiones, recurrió a la violencia para conseguirla. Finalmente, la burguesía prevaleció, sentando las bases de la libertad urbana. Las calles eran muy animadas, aunque poco seguras al anochecer, ya que la electricidad aún no existía.
En el ámbito rural, la población estaba compuesta mayoritariamente por campesinos. La agricultura era el pulmón de la economía, y el comercio surgió como pilar esencial para exportar los productos del campo. Además, surgieron oficios artesanales que ampliaron la brecha entre la vida citadina y la campiña.
Ocio y vestimenta

Aunque la vida medieval difiere mucho de la moderna, sus habitantes también sabían divertirse. Ferias, banquetes y torneos se organizaban para el entretenimiento de la población. La moda también tenía su protagonismo: los juristas y demás autoridades vestían túnicas, mientras que los hombres solían llevar camisas largas de mangas estrechas, ajustadas al busto y más amplias en la cadera.
¿Cómo revivir esta época?
Gracias a los relatos de nuestros antepasados y a los castillos que han perdurado, podemos sumergirnos en la Edad Media. A continuación, te presentamos algunos de los castillos más emblemáticos que puedes visitar.
Castillo medieval de Chinon
Situado en Vienne, este castillo fortificado se impone como una verdadera torre de defensa. Conserva su carácter gótico, ya que su arquitectura no sufrió cambios significativos hasta principios del siglo XVI. Un reloj de una de sus torres permanece sin alteraciones desde 1399. El conjunto, que se extiende más de 500 metros, está abierto al público.
Châteauneuf-en-Auxois

Dominando la región de Borgoña y el valle de la Bocage, este castillo evoca la esencia medieval. En el siglo XIV, no era más que una torre de vigilancia y una pequeña aldea sin parroquia. Con el tiempo, se construyeron los primeros edificios y surgió la fortaleza que hoy se conserva, aunque sería ideal una rehabilitación para mejorar su aspecto.
Castillo de Langeais
Originalmente una mazmorra, el castillo de Langeais es considerado uno de los más antiguos de la historia. Hoy se encuentra dentro de un parque ajardinado, manteniendo su aspecto de fortaleza. Fue escenario de uno de los matrimonios más famosos de la época y está abierto a visitas, con proyectos de mejora en sus alrededores para sorprender a los turistas.
Castillo de Saumur
Al observar el castillo de Saumur, parece que el tiempo no ha dejado huella. Fue una verdadera fortaleza durante las guerras y sigue en pie, abierto a diversas visitas guiadas.
En resumen, revivir la Edad Media es una experiencia fascinante que nos ayuda a comprender mejor los acontecimientos de aquel periodo. Visitar sus castillos, testigos silenciosos de la historia, es una de las mejores formas de sumergirse en este mundo.