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¿Cómo se calefaba el Palacio de Versalles?

Al recorrer el Palacio de Versalles es fácil sentirse abrumado por su inmensidad: cuenta con unos 2.300 cuartos. La curiosidad natural es preguntar cómo se mantenía caliente un edificio de tal magnitud, sobre todo en los crudos inviernos de la época.

Inviernos helados en Versalles

En la actualidad los inviernos en Île‑de‑France son más templados, pero en el siglo XVIII la nieve era frecuente. Cuando caía, los jardines se convertían en una pista de trineos para la nobleza, mientras dentro del palacio el frío era implacable. Corrientes de aire, ventanas poco aisladas y temperaturas bajo cero obligaban a los cortesanos a usar pieles, mantas y guantes para soportar el clima.

¿Cómo se calefaba el Palacio de Versalles?

El invierno de 1709 fue particularmente severo: durante semanas el termómetro marcó –20 °C dentro del castillo, congelando incluso el agua y el vino en los salones.

Calentar el palacio: un gasto desmesurado para la Corona

Para ofrecer cierto confort a la familia real y a la corte, era imprescindible calefaccionar el edificio, pero el coste era astronómico. La calefacción se basaba en leña, no en carbón. Se calcula que a finales del siglo XVIII se quemaban alrededor de 1.200 hectáreas de bosque cada año solo para mantener caliente el palacio, una carga financiera enorme.

¿Cómo se calefaba el Palacio de Versalles?

Chimeneas de cerámica

El palacio contaba con más de 1.300 chimeneas. A primera vista parece suficiente, pero la altura de los salones y el pobre aislamiento de las ventanas impedían una calefacción eficaz. Además, las chimeneas eran más decorativas que funcionales: obras de arte que, al encenderse, llenaban los interiores de humo, ennegreciendo paredes y techos y convirtiendo el ambiente en algo insoportable.

Estufas de hierro fundido

Para paliar el problema, se instalaron estufas de hierro fundido en algunas estancias secundarias. Aunque resultaban más eficientes y menos costosas, la nobleza las rechazó por considerarlas poco elegantes. Su uso también presentaba riesgos: era necesario tender conductos por el interior del palacio para evacuar el humo, lo que aumentaba la posibilidad de incendios.

Louis XIV, el “Rey Sol” que nunca sentía frío

El monarca, apodado el Rey Sol, jamás se quejó del frío y exigía que su corte hiciera lo mismo. Su política era “soportar el frío y callar”. Esta actitud influyó en la falta de una solución definitiva para la calefacción durante su reinado.

¿Y hoy? El palacio sigue enfrentándose al desafío de climatizar sus miles de metros cuadrados. La región de Île‑de‑France ha lanzado un estudio de viabilidad para volver a usar leña como combustible, con la intención de reducir costes y contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Imagen principal: ©EPV / Thomas Garnier

Fuente: Sitio oficial del Palacio de Versalles