historia historica

El bombardeo de Dresde en 1945: causas, desarrollo y controversia

La capital de Sajonia, conocida como la “Florencia del Elba”, era una de las ciudades más bellas de Alemania, con innumerables edificios monumentales del siglo XVIII. A pesar de su esplendor, fue arrasada por un intenso bombardeo británico en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en una de las urbes más destruidas de la Alemania nazi. Sin valor militar ni industria bélica, su objetivo como blanco de la Royal Air Force sigue siendo objeto de debate.

Dresde bajo la esvástica

Considerada una de las ciudades más hermosas de Europa, Dresde, capital protestante de Sajonia, se convirtió en un bastión del régimen nazi. Durante gran parte del conflicto pasó prácticamente desapercibida por los Aliados.

Al finalizar 1944, la derrota alemana se hacía evidente, y la línea del frente se acercaba cada vez más al este. En las semanas finales de 1944 y los primeros días de 1945, miles de refugiados del este huyeron hacia el centro de Alemania; Dresde se convirtió en un punto de acogida para muchos de ellos, que temían la llegada del Ejército Rojo.

El bombardeo de Dresde en 1945: causas, desarrollo y controversia

La ciudad también albergaba a miles de soldados enviados al debilitado frente oriental y a numerosos hospitales de campaña saturados. A pesar de la presión en el frente, la población sentía cierta seguridad en Dresde, que hasta entonces había sido esquivada por los bombarderos aliados en busca de objetivos más estratégicos.

Dresde bajo los bombardeos

En febrero de 1945, los líderes de la “Gran Tres” – la Unión Soviética, Estados Unidos y el Reino Unido– se reunieron en Yalta. Entre los objetivos acordados estaba acelerar el fin de la guerra mediante bombardeos masivos sobre ciudades del este alemán, con la intención de sembrar pánico civil y obstaculizar las rutas de comunicación nazis, facilitando el avance soviético. Reino Unido adoptó el plan bajo el nombre de Operación Thunderclap, liderada por el comandante de la fuerza de bombardeo estratégico, Arthur “Bomber” Harris, quien popularizó la técnica del bombardeo de alfombra.

El bombardeo de Dresde en 1945: causas, desarrollo y controversia

Desde 1942, los escuadrones británicos habían atacado ciudades alemanas con bombardeos de gran escala para desmoralizar a la población. En febrero de 1945, el día del carnaval de Dresde, la RAF preparó su primera oleada contra la ciudad. El plan era sencillo: partir de bases británicas, volar 2 700 km, lanzar cientos de bombas de distintos tipos y regresar.

Aproximadamente a las 17:30 se dieron la orden de despegue. Tras un vuelo de cinco horas sobre el mar y el territorio nazi, a las 21:40 sonó la alarma de ataque aéreo, que hasta entonces había sido percibida como una falsa alerta.

El bombardeo de Dresde en 1945: causas, desarrollo y controversia

Alrededor de las 22:30 comenzó el bombardeo. Primero se lanzaron bombas con bengalas equipadas con pequeños paracaídas para iluminar el centro histórico, permitiendo una puntería precisa. La población, en su mayoría, buscó refugio en sótanos poco reforzados, ya que Dresde carecía de verdaderos refugios antiaéreos.

Destrucción y víctimas

Entre las 22:03 y 22:28 se dejaron caer 500 toneladas de bombas explosivas y 374 toneladas de bombas incendiarias. En 25 minutos la primera ola terminó, dejando la ciudad iluminada como de día por los incendios. Los cuerpos de bomberos, reclutados entre ancianos y miembros de la Juventud Hitleriana, luchaban contra fuegos provocados por bombas de retardo, cuyo estallido se activaba minutos u horas después del impacto.

Media hora después, una segunda ola de 529 aviones llegó al cielo alemán, duplicando la potencia inicial con 965 toneladas de explosivos y más de 800 toneladas de incendiarios. El fuego se extendió rápidamente, asfixiando a cientos de personas que se habían refugiado en sótanos y provocando muertes por quemaduras y falta de oxígeno.

El bombardeo de Dresde en 1945: causas, desarrollo y controversia

Se ha debatido el uso de bombas de fósforo blanco, que intensificarían la combustión de edificios de piedra y acero. Aunque la RAF niega haberlas empleado, investigaciones apuntan a la caída de contenedores con una mezcla de fósforo, caucho y gasolina, un precursor primitivo del napalm.

El 14 de febrero, una tercera ola, esta vez compuesta por más de 300 bombarderos estadounidenses B‑17, arrojó 475 toneladas de explosivos y 396 toneladas de incendiarios, intentando eliminar lo que quedaba en pie. Testigos afirman que aviones de escolta realizaron pases rasantes sobre la ribera del Elba, aunque los archivos oficiales estadounidenses no lo confirman.

El número exacto de víctimas sigue sin conocerse. La rápida cremación de cuerpos para evitar epidemias y la presencia de decenas de miles de refugiados complican la cifra. Las estimaciones oficiales rondan los 35 000 fallecidos, mientras que algunas investigaciones sugieren hasta 300 000.


Publicación siguiente