Desde 1926 la ciudad de Núremberg se convirtió en la sede del Partido Nazi. Cuando el nazismo accedió al poder en 1933, el partido dispuso de todos los recursos del Estado para remodelar la ciudad según su ideología. Ese mismo año, el ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, encargó al arquitecto favorito de Hitler, Albert Speer, la construcción de un estadio para los grandes actos, situado junto a la Ehrenhalle de Núremberg.

Speer contaba con escasos recursos financieros, pues Alemania todavía sufría la crisis económica provocada por el colapso de 1929. Limitó la obra a una pequeña tribuna para 500 personalidades del partido, flanqueada por tres inmensas banderas rojas con la esvástica. El espacio entre la tribuna y la Ehrenhalle se niveló para albergar a 150 000 espectadores.

Para los eventos nocturnos, Speer añadió su toque magistral. Con la ayuda de la Luftwaffe, se instalaron 40 cañones de luz alrededor del estadio. Por la noche, estos proyectaban columnas de luz que envolvían el recinto, creando una atmósfera de comunión entre los asistentes. El éxito de la organización le valió la amistad de Adolf Hitler, vínculo que perduró hasta la muerte de este último.
Si deseas profundizar en la construcción de la Arena Luitpold, Albert Speer la describe detalladamente en sus memorias.
Cómo llegar a la Arena Luitpold
La Arena Luitpold se encontraba justo frente a la Ehrenhalle; hoy el sitio es un parque público. Puedes llegar tomando el tranvía línea 8 y bajándote en la parada Luitpoldhain. Consulta el transporte de Núremberg aquí.
Los mejores tours guiados en Núremberg
Existen varios recorridos que incluyen la zona de la antigua Arena Luitpold y la Ehrenhalle, combinando historia, arquitectura y relatos sobre el período nazi.