Autoridades de todo el mundo luchan contra un pequeño arbusto cuyas hojas, al ser procesadas, producen una de las drogas más adictivas del planeta.
La coca es una planta nativa de Sudamérica. Sus usos se remontan a épocas prehistóricas, aunque su domesticación se evidencia a partir de 800 a.C., y posiblemente mucho antes.
Planta legendaria
En la cosmovisión de numerosos pueblos sudamericanos la coca está envuelta en mitos fundacionales. Los indígenas Tukano cuentan que, al descender los primeros seres humanos del cielo en una canoa serpentina, el Padre Sol les prometió una bebida que los conectaría con los poderes celestiales. La mujer embarazada que dio a luz a un niño radiante fue rociada con hojas de coca, y de su sangre surgió el ayahuasca, el "trepamuertos" utilizado por los chamanes.
Otra versión relata que la madre Vaí‑mahsë, durante el parto, rompió un dedo que un joven robó y plantó, dando origen a la ayahuasca; su hija, a su vez, quemó un dedo y de las cenizas brotó la coca. En la mitología inca se cuenta que la esposa del rey Manco Cápac fue ejecutada por infidelidad y, de sus restos, brotaron los arbustos de coca, destinados a brindar alegría a los pueblos.
Estos relatos subrayan la importancia ritual y social de la planta, que todavía se refleja en la unidad de medida indígena "cocada", equivalente a 30‑40 minutos de marcha (aprox. 4 km en llano o 2 km en montaña), tiempo que se necesita para masticar una porción de hojas.
¿Por qué la coca es adictiva?
El alcaloide extraído de las hojas, la cocaína, es uno de los estimulantes más adictivos conocidos. Según la leyenda boliviana de Antonio Díaz Villamil, el hechicero Kjana Chuyma ocultó un tesoro divino y, tras ser torturado, recibió en un sueño la promesa de un remedio que daría fuerza y alegría a su comunidad. Sin embargo, para los conquistadores blancos la coca se convertiría en una terrible adicción.
¿Coca en el Antiguo Egipto?
En 1992 la toxicóloga Svetlana Balabanova analizó ocho momias de Egipto y Perú y detectó cocaína y nicotina en la momia egipcia Henut Taui. Estudios posteriores en un cementerio sudanés hallaron estas sustancias en un tercio de 134 cuerpos. Aunque no hay pruebas de comercio transatlántico en la antigüedad, estos hallazgos plantean preguntas sobre posibles contactos entre continentes.
Usos medicinales y beneficios
Masticar hojas de coca, a pesar de su bajo valor nutricional, alivia el hambre y la fatiga. Durante el asedio a La Paz (1781) la abundancia de coca impidió que la población sucumbiera al ejército de Tupac Katari.
La coca contiene entre 14 y 20 compuestos de interés terapéutico. La cocaína aislada se empleó como anestésico local desde 1860 y, en 1875, Carl Koller la utilizó en oftalmología para lograr una anestesia corneal segura. En medicina, la cocaína ha servido para tratar neumonía, edema pulmonar y como coadyuvante en casos de cólera.
Investigaciones modernas indican que masticar hojas ayuda a resistir el frío, pues la vasoconstricción periférica ralentiza la pérdida de calor corporal.
Aphrodisíaco blanco
En la década de 1890 la cocaína se promocionaba como tónico para la impotencia. Sus efectos estimulantes del corazón, aumento de glucosa y presión arterial, y la capacidad de reducir la timidez la convirtieron en un supuesto potenciador sexual. En la capital del Tercer Reich existía un “casa de deleites” donde, por un precio adicional, las clientas consumían cocaína para intensificar el placer.
Bibliografía
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