Introducción
Desde las primeras horas del desembarco en Normandía, Caen se convirtió en un punto estratégico para la liberación de Francia. El comandante del 21.º Grupo de Ejércitos, el general británico Bernard Law Montgomery, asumió la responsabilidad de capturar la ciudad.
El bombardeo de la RAF
En la noche del 5 al 6 de junio de 1944, la RAF lanzó una operación de bombardeo de saturación sobre Caen para frenar la llegada de refuerzos alemanes. Aproximadamente 2 500 toneladas de bombas cayeron sobre la ciudad, provocando más de 800 muertos y convirtiendo gran parte de Caen en escombros.

Los primeros pasos del 3.º División de Infantería Británica
El 6 de junio a las 7:30 a.m., la 3.º División de Infantería Británica, apoyada por tropas polacas, desembarcó en la playa “Sword”. Fue la unidad que alcanzó su objetivo más rápido, pero pronto se encontró con los fuertes búnkeres de hormigón armado que albergaban cañones de 105 mm (Hillman y Morris) en la colina de Periers.

El plan original de Montgomery y sus fallos
Montgomery exigió que Caen fuera tomada antes del anochecer del 6 de junio. Sin embargo, no equipó a la división con los tanques AVRE Churchill necesarios para neutralizar los búnkeres. La falta de estos vehículos, sumada a la resistencia de la 12.º División SS “Hitlerjugend”, detuvo el avance.
Replanteamiento del ataque: la “doble envolvente”
Ante el estancamiento, el 10 de junio Montgomery presentó un nuevo plan a los comandantes estadounidenses. En lugar de un ataque frontal, propuso una doble envolvente liderada por la 7.º División Panzer (Los Ratones del Desierto) y la 51.º División de Infantería (Highland), ambas bajo el 8.º Ejército Británico.
La 51.º División, reforzada por la 4.º Brigada Blindada, debía avanzar por el flanco izquierdo y capturar Caen, mientras que la 7.º División atacaría desde el sector de Tilly‑sur‑Seulles, pasando por Caumont hacia Évrecy.
El elemento más arriesgado era el lanzamiento diurno de la 1.º División Aerotransportada Británica en la retaguardia alemana, cerca de Évrecy, algo sin precedentes.

La oposición de la aviación aliada
El jefe de la Fuerza Aérea Aliada, el general estadounidense Omar Bradley, recibió objeciones del comandante del aire aliado, Sir Trafford Leigh‑Mallory. Mallory advirtió que los aviones de transporte serían vulnerables al fuego antiaéreo alemán durante un salto diurno y que un descenso nocturno chocaría con la flota de invasión que aún estaba bajo fuego de la Luftwaffe.
Ante estas protestas, Eisenhower canceló el lanzamiento de la 1.º División Aerotransportada. La decisión evitó una posible masacre de paracaidistas.

Desenlace de la operación
El 11 de junio la ofensiva ya mostraba señales de debilidad. La 51.º División, acostumbrada a los espacios abiertos del norte de África, se vio superada por los combates cerrados y el intenso fuego de artillería de Normandía.
Por su parte, la 7.º División Panzer avanzó inicialmente con éxito, pero un error de mando al enviar el 11.º Regimiento de Hussares al flanco de la 22.º Brigada dejó a esta última sin información sobre el batallón de tanques pesados 101.º bajo el mando del sargento Michael Wittmann, oculto en los bosques cercanos. El resultado fue la famosa “Batalla de Villers‑Bocage”, donde la 22.º Brigada perdió 21 vehículos blindados y tuvo que retirarse a Caumont.
La batalla de Caen no concluyó hasta el 19 de julio, casi seis semanas después de la fecha prometida por Montgomery. El coste total para los Aliados fue de aproximadamente 50 000 muertos y heridos.

Lecciones y consecuencias
El fracaso demostró que los paracaidistas lanzados detrás de las líneas enemigas necesitan un apoyo terrestre rápido y eficaz. Montgomery intentó replicar esta táctica en septiembre de 1944 durante la Operación Market‑Garden en los Países Bajos, una campaña que también terminó en desastre.