Un partido electoral fuera de lo común
En la campaña municipal de Ámsterdam de 1970 surgió una curiosa candidatura: el Partido del Sexo Libre. Su programa incluía propuestas como educación sexual gratuita para todos, relaciones sexuales sin costo para los presos, distribución gratuita de píldoras anticonceptivas y preservativos, y la eliminación total de la censura pornográfica.
Patrocinio inesperado
El partido fue financiado por la revista erótica Candy, considerada el primer libro sexual holandés. Su creador, Peter Muller, un vendedor de libros de segunda mano de 22 años, la vendía de forma clandestina cuando la pornografía todavía estaba prohibida. Para Muller, patrocinar al Partido del Sexo Libre era una estrategia de publicidad.
Declaraciones de Muller
"Candy rompió un tabú", recordó más tarde Muller. "El sexo era un tema delicado por la religión; Candy mostró que era algo permitido, normal y divertido". Sin embargo, no lo hacía por idealismo: "Solo quería ganar dinero".
El impacto legal y electoral
Una sentencia del Tribunal Supremo de 1970 relajó la prohibición de la pornografía, lo que permitió a Candy vender sus contenidos legalmente. El Partido del Sexo Libre no tuvo ninguna influencia en esa decisión, no obtuvo ningún escaño en el consejo municipal y su líder, Hans Hofman, desapareció de la escena política.
Consecuencias para la revista
A pesar del fracaso electoral, la circulación de Candy se disparó y Muller se convirtió en un hombre rico, demostrando que la polémica puede ser más rentable que la política.