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Errores y descuidos de Orlando Figes

Una visión crítica de "Revolutionary Russia" de Orlando Figes

El historiador británico Orlando Figes ha publicado Revolutionary Russia 1891‑1991, una obra que pretende ser una introducción accesible a la Revolución rusa. Sin embargo, su falta de rigor investigativo y varios errores hacen que el libro resulte más problemático que esclarecedor.

Controversias en torno al autor

Figes cuenta con ocho títulos sobre la historia rusa, entre ellos Tragedy of a People, Whisperers: Life under Stalin y la aclamada Natasha's Dance. Aun así, su reputación está empañada por polémicas: en Whisperers manipuló testimonios de supervivientes del Gulag, la organización Memorial dejó de asociarse con él, y en 2010 admitió haber promocionado sus libros en Amazon bajo un seudónimo mientras criticaba a colegas.

Un ciclo centenario forzado

Figes propone que la revolución de 1917 forma parte de un ciclo de cien años que comienza en 1891, cuando una gran hambruna golpeó al campo ruso. Aunque 1891 es un año relevante, la elección de ese punto de partida parece más estética que analítica; eventos como la rebelión decembrista de 1825 o el asesinato de Alejandro II en 1881 podrían haber servido igual de bien.

Además, agrupa a los “bolcheviques” en tres generaciones: los veteranos de 1917 (Lenin, Stalin), los burocráticos posteriores (Khrushchev, Brezhnev, Andropov, Chernenko) y el “último bolchevique” Gorbachev. Esta simplificación se inspira en ideas de Hannah Arendt y Zbigniew Brzezinski, pero pasa por alto la complejidad de cada periodo.

Distorsiones propagandísticas

En su relato de la Revolución de 1905, Figes describe la masacre de los soldados rusos en las famosas escalinatas de Potemkin en Odesa. Ese escenario pertenece al film de Sergei Eisenstein de 1925, no a la realidad histórica, donde los enfrentamientos ocurrieron en las calles circundantes.

Sobre la Revolución de octubre de 1917, minimiza la influencia extranjera, pese a que la mayoría del financiamiento y la logística bolchevique provino de la Alemania imperial, cuyo objetivo era forzar la salida de Rusia de la Primera Guerra Mundial.

Falta de matices en la hambruna de 1932‑33

Figes menciona la hambruna en la URSS —especialmente en Ucrania, conocida como Holodomor— sin reconocer la evidencia de que el régimen soviético implementó políticas deliberadas que agravaron la catástrofe. Un análisis equilibrado debería señalar la responsabilidad de Stalin y sus colaboradores, como Molotov y Blokhin.

Exageraciones demográficas

En una entrevista con Buitenhof, Figes afirmó que el 97 % de los jóvenes soviéticos de 18 años desaparecieron entre 1941 y 1945. Estudios del historiador Michael Ellman indican que, incluso en los cálculos más pesimistas, alrededor del 63 % de los soldados de 15‑19 años sobrevivieron al conflicto, lo que muestra una clara sobrestimación por parte de Figes.

Conclusión

"Revolutionary Russia" es una lectura fluida y bien escrita, pero su investigación descuidada y sus imprecisiones lo convierten en una fuente poco fiable, incluso para el público general al que el autor dirige su obra. Es una oportunidad perdida de ofrecer una visión más rigurosa y útil de la historia rusa en el contexto actual.